El Gobierno, la Generalitat y el Ayuntamiento avanzan un proyecto presupuestado en 420 millones de euros que aún está pendiente de la firma definitiva y de fijar plazos
La transformación de la playa de vías que se incrustan en el corazón de Alicante en un parque verde y peatonal no se ve igual desde el punto de vista administrativo que a pie de calle. Hoy, lunes, el ministro Óscar Puente, el alcalde, Luis Barcala, y el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, han tratado de escenificar el corte de cinta inaugural de lo que consideran una obra transformadora, un motor de progreso. En total, 200.000 metros cuadrados de zona verde aterrazada que cubrirán las actuales vías férreas, que no quedan soterradas sino cubiertas, con un presupuesto total de 420 millones de euros.
Un pulmón verde que para los vecinos, en cambio, está demasiado condicionado por la especulación, la concesión de espacios para edificios, hoteles y centros comerciales y que sigue, 30 años después de su primera mención, sin concretarse del todo. No hay plazos. No hay maquetas. Solo imágenes virtuales del proyecto urbanístico más esperado en Alicante (360.000 habitantes).
La expectación era enorme. La presentación de hoy había sido aplazada en dos ocasiones, una por el PP y otra, por el accidente ferroviario de Adamuz, que coincidió con la última fecha prevista. En el Salón Azul del Ayuntamiento se han congregado todas las fuerzas vivas de tres administraciones, el Gobierno (PSOE), la Generalitat y el Ayuntamiento (PP), cuyos principales representantes se han esforzado en subrayar su buena sintonía para llegar a un acuerdo final.






