Para reducir el riesgo de padecer al menos 13 tipos de cáncer, suba y baje las escaleras más cercanas durante tres minutos o póngase de pie en su escritorio o sofá durante 30 minutos.

Cualquiera de las dos estrategias podría ayudar a reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer hasta en un 7%, según un nuevo estudio sobre cómo la forma en que nos movemos (y no nos movemos) durante el día afecta nuestras probabilidades de padecer enfermedades malignas.

El estudio, publicado en julio en BMC Medicine, es uno de los primeros en examinar en detalle cómo la sustitución del tiempo que se pasa sentado por casi cualquier tipo de actividad altera el riesgo de cáncer.

Basándose en datos exhaustivos sobre la actividad física de casi 60 mil hombres y mujeres, el estudio utilizó modelos estadísticos para determinar qué movimientos, desde estar de pie hasta pasear o correr alrededor de la manzana, parecen estar más fuertemente asociados con un menor número de casos de cáncer, incluidos los de mama, colorrectal y de pulmón.

“El dato alentador es que todos los movimientos contribuyeron”, dijo John J. Mitchell, investigador principal del Instituto de Deporte, Ejercicio y Salud del University College de Londres y autor principal del estudio.