Se cumplen 20 a�os de la implantaci�n del carnet de conducir en Espa�a, una medida que caus� conflictos entre las dos figuras p�blicas y que es relevante retomar hoy en d�a.Unidos por dos aniversarios, Jos� Mar�a Aznar lleg� a la presidencia del Gobierno en 1996, y Pere Navarro, como director de la DGT, impuls� el carn� por puntos, implantado en 2006. Precisamente, el tr�fico fue el campo donde Aznar demostr� un valiente liberalismo, mientras que Navarro fue y sigue siendo un paradigma antiliberal.Aznar, en sus ocho a�os de Gobierno -una autolimitaci�n que cabe aplaudir desde el liberalismo-, adopt� inevitablemente pol�ticas opinables, elogiadas unas y criticadas otras, pero por eso mismo me interesa concentrarme en una declaraci�n de un liberalismo di�fano.El 3 de mayo de 2007, en Valladolid, en un acto relacionado con la Academia del (n�tese) Vino de Castilla y Le�n, Aznar critic� p�blicamente el lema de la DGT: "No podemos conducir por ti".Tir� entonces Aznar de iron�a, preguntando: "�Y qui�n te ha dicho a ti que quiero que conduzcas por m�? �Qui�n te ha dicho a ti las copas de vino que tengo o no tengo que beber?". A�adi�: "D�jame que las beba tranquilamente" mientras no ponga "en riesgo a nadie".Cay� sobre el expresidente el fuego graneado de la correcci�n pol�tica, incapaz de poner en cuesti�n el intervencionismo que aval� las crecientes incursiones del poder contra sus s�bditos con la excusa del tr�fico.He dicho "excusa" adrede, porque dos aspectos de las campa�as de tr�fico son su falta de aval emp�rico y su cariz antiliberal. Cuando se oblig� a los ciudadanos a padecer el carn� por puntos se tom� como verdad revelada que la medida era imprescindible para evitar que el n�mero de muertos en accidentes de tr�fico siguiera aumentando. Nadie se tom� la molestia de mirar los datos para comprobar si eso era cierto -bueno, casi nadie-.Sin justificaci�nLo cierto era que cada vez hab�a menos v�ctimas de accidentes de tr�fico, incluso en t�rminos absolutos, y much�simas menos si se las med�a en comparaci�n con el n�mero de coches o de kil�metros recorridos. La mayor represi�n de los conductores no ten�a justificaci�n, y la menor accidentalidad no guardaba relaci�n con la persecuci�n de los automovilistas sino con la mejor calidad de los coches y de las carreteras.Pere Navarro, director de la DGT, impuls� el carnet por puntos en 2006.Esto no fue tenido en consideraci�n, y todo el mundo, menos Aznar y un servidor, compr� el mensaje antiliberal plasmado en la idea de que la represi�n salva las vidas de unos humanos libres y, por tanto, desaprensivos. Dijo entonces Navarro: "No llamemos accidente como si fueran precipitaciones meteorol�gicas a las muertes causadas por una conducta dolosa, netamente delictiva, de un conductor que no respet� las normas". Como si no fuera evidente que no respetar las normas no es un delito. Un delito requiere el prop�sito de dolo. La DGT convirti� en delincuentes a personas que ni da�an ni quieren da�ar. Y entonces se acept� una ret�rica incre�ble seg�n la cual los conductores espa�oles �ramos culpables de "terrorismo vial", nada menos.Pere Navarro continu� con su pr�dica antiliberal. Hace poco, y ante la evidencia de que es una de las personas m�s aborrecidas en las redes en Espa�a, declar� a El Pa�s: "Ponemos cinco millones y medio de multas al a�o, �qu� quieres, que me aplaudan? Hay que decidir y las decisiones que tomamos no dan votos, pero salvan vidas". �De verdad pretende que creamos que pone cinco millones y medio de multas al a�o para salvar vidas?Gracias a Dios, paulatinamente crece la reacci�n contra la falacia de que, si criticamos las campa�as punitivas del poder, entonces no compartimos el objetivo de la seguridad vial.Pere Navarro sigue en su puesto. Su �ltima iniciativa ha sido la de prohibir que la gente conduzca sola en el coche. Para salvar vidas.Jos� Mar�a Aznar no volvi� a hablar del tr�fico.
Aznar vs Navarro
Unidos por dos aniversarios, Jos� Mar�a Aznar lleg� a la presidencia del Gobierno en 1996, y Pere Navarro, como director de la DGT, impuls� el carn� por puntos, implantado en...







