Roger Mateos |Barcelona (EFE).- Los últimos pronósticos demoscópicos auguran un crecimiento exponencial de Aliança Catalana en unas nuevas elecciones al Parlamento de Cataluña, donde podría pasar de sus actuales dos escaños a más de veinte y luchar por la segunda plaza, alimentándose sobre todo de votantes de Junts y Vox.

¿Cómo se explica este auge? ¿En qué territorios se sustenta su expansión? ¿Por qué Junts y Vox son los partidos que más fuga de votos sufren hacia la formación de extrema derecha independentista que lidera la alcaldesa de Ripoll (Girona), Sílvia Orriols?

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El último barómetro del Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat sitúa a Aliança en tercera posición (23-25 escaños), pisándole los talones a ERC (24-26) y con ventaja sobre Junts (16-18).

Pero lo más llamativo del barómetro es que detecta que un 28 % de votantes de Junts ahora escogerían la papeleta de Aliança, mientras que el 23 % de electores de Vox también se decantaría por Orriols.