Tercera fuerza política en Catalunya y peleando por el segundo puesto. Es el resultado que dio este jueves a Aliança Catalana el Barómetro del Centro de Estudios de Opinión (CEO), el equivalente catalán al CIS. La fuerza independentista de extrema derecha liderada por Silvia Orriols supera por primera vez en esta encuesta a uno de sus principales competidores, Junts per Catalunya. Se dispararía hasta los 23-25 diputados y miraría de cerca a ERC (24-26). Actualmente tiene únicamente dos representantes en el Parlament, obtenidos en los comicios autonómicos de mayo de 2024.PublicidadOrriols ha reiterado en varias ocasiones que su intención no es presentarse a las elecciones generales de 2027. De hecho, la formación tiene previsto realizar un congreso para prohibir estatutariamente esta posibilidad. Pero según publicaba El Periódico hace apenas unos días, el cónclave se va a retrasar más de lo que estaba previsto. Esa misma información apunta a que existen diferencias internas sobre presentarse a unas generales aunque lo más probable es que triunfe la opinión de Orriols, que es contraria a participar en esos comicios. Pese a ello, los expertos consultados por Público creen que esta decisión podría cambiar. "No lo descartaría. Los partidos de extrema derecha suelen adaptar su estrategia cuando detectan una ventana de oportunidad electoral. Si Aliança Catalana consolida ese crecimiento que apuntan las encuestas, la presión para competir también en las generales será muy alta", reflexiona Anna López, politóloga y autora de La extrema derecha en Europa (Tirant, 2025). La experta considera que habrá "un cálculo coste-beneficio". Es decir, "si creen que pueden obtener representación por Barcelona o Girona, el incentivo existe". López recuerda que no hay que olvidar que el Congreso no solo ofrece escaños sino también "visibilidad, recursos y capacidad para influir en la agenda política". La politóloga apunta a dinámicas similares en Europa como por ejemplo Vlaams Belang, un partido político nacionalista flamenco de extrema derecha en Bélgica, "que ha utilizado la política federal para ampliar su proyección sin dejar de ser una fuerza de raíz territorial". Joan Navarro, profesor de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y cofundador de Más Democracia, va más allá y dice que Aliança está decidida a presentarse a las generales y ya se lo ha comunicado a Vox. El partido de Orriols, señala Navarro, "ha intentado llegar a acuerdos de no agresión con Vox". Pero el resultado, añade, ha sido estar "mucho más agredidos". "Se han enfrentado mucho más, fruto de que no han llegado a ningún acuerdo y que además son demasiado iguales como para llegar a acuerdos. Puesto que Vox no le reconoce el espacio a Aliança en Catalunya y compiten con ellos, Aliança ha decidido competir con Vox a nivel de las generales", asegura. PublicidadLa fuerza de extrema derecha que lidera Santiago Abascal ha obtenido en el CEO un empate técnico con el PP, con 12-13 representantes cada uno. En las últimas elecciones catalanas Vox obtuvo 11 por los 15 de los populares. El partido de Abascal había dado el sorpasso al PP de forma clara en 2011 pero la situación se revirtió hace dos años. "Son el Vox nacionalista", señala Navarro, que considera que este partido le quita votos "al Vox español" y al "Junts nacionalista". Aliança, para el profesor, "compite con los dos frentes". "Como con el Vox español compiten, han decidido presentarse a las generales para seguir compitiendo con ellos", insiste Navarro. "No tenemos que enfrentarnos catalanes y castellanos, el enemigo común es el califato", afirmó sin embargo, esta misma semana, en una entrevista en ABC el candidato de Aliança a las municipales en Barcelona, Jordi Aragonès. Para Anna López, esta competición se produce "solo parcialmente". Destaca que Vox y Aliança Catalana comparten marcos sobre inmigración o seguridad pero "compiten por electorados distintos porque representan proyectos nacionales incompatibles: uno es nacionalista español y el otro independentista catalán". En este sentido destaca que el último CEO muestra que Aliança Catalana no se alimenta principalmente de Vox. "Existe un trasvase, pero es limitado: aproximadamente uno de cada ocho votantes actuales de Aliança Catalana procede de Vox, mientras que una parte mucho mayor llega desde Junts y también desde la abstención. Por eso hablaría más de una fragmentación del independentismo identitario que de una división del voto de la extrema derecha", añade. PublicidadInfluencia en Junts o en el Gobierno Más allá de la hipótesis de si el partido catalán se presentará al Congreso en 2027, su mera irrupción ya está influyendo en la política estatal. Así lo señala López, por ejemplo: "Lo que estamos viendo responde a un patrón muy conocido en la ciencia política: cuando emerge una extrema derecha competitiva, los partidos que ocupan el espacio ideológico más próximo tienden a endurecer parte de su discurso para frenar la fuga de votantes"."Es lo que la literatura denomina contagio programático. No significa asumir todo su programa, sino desplazar el debate hacia los temas que esa formación consigue situar en la agenda, especialmente inmigración y seguridad. En el caso de Junts, esa presión electoral ayuda a explicar una estrategia más confrontativa con el Gobierno. Vemos un partido que eleva el tono, escenifica rupturas o utiliza cada votación en el Congreso para marcar perfil propio", añade López.Esta experta destaca que ese cambio en el partido de Puigdemont no significa que quiera precipitar unas elecciones generales. De hecho considera que un adelanto electoral podría fortalecer a Aliança Catalana y convertirla en la gran beneficiada dentro del espacio independentista. "Por eso Junts necesita diferenciarse de Sánchez sin asumir el coste de provocar una convocatoria que pueda favorecer a su principal competidor", concluye. "Están compitiendo en términos de discurso político para ver quién se queda con los electores, pero no en términos de territorio. En términos de territorio no hay duda de que Junts va a retrocediendo y que Aliança va ganando territorio", señala por su parte Navarro. En una legislatura marcada por el apoyo inicial de Junts al Gobierno de Pedro Sánchez, los equilibrios parlamentarios podrían verse alterados. Lo que no cabe duda para Navarro es que con Aliança no podría haber ningún tipo de acercamiento por parte del llamado bloque progresista que sostiene al actual Ejecutivo. Desde las filas socialistas han ido enmarcando los giros de Junts durante la primera fase de la legislatura en su "eterna" competición con ERC. La irrupción de Aliança Catalana es otro factor que influye en los últimos meses, especialmente desde la ruptura de los de Puigdemont con el Ejecutivo, según reconocen fuentes socialistas. Desde la dirección del PSOE en Ferraz responden a este medio que a ellos no les corresponde interpretar las decisiones internas de otras formaciones. "Pero lo cierto es que la dirección de Aliança ha sido taxativa en repetidas ocasiones, anunciando incluso su voluntad de recoger estatutariamente que no concurrirá a unas elecciones generales, en coherencia con su propio ideario. No tenemos motivos para pensar que eso vaya a cambiar", señalan en la cúpula socialista, donde rechazan trabajar con escenarios hipotéticos. PublicidadRespecto a su influencia en Junts, oficialmente prefieren ser prudentes. "Entendemos que, como cualquier formación, estará evaluando su situación en Catalunya, su trayectoria de los últimos años y cuál ha sido su utilidad como partido para la sociedad catalana y para el conjunto de la sociedad española, y que sobre esa reflexión tomará sus determinaciones de cara al futuro", argumentan. "En esa evaluación estarán manejando las encuestas sabiendo que estas son fotos del momento, el pulso de la calle y la idea de futuro que tienen", deslizan. Desde el PSC, el presidente del grupo en el Parlament, Ferran Pedret, destacó el jueves 9 de julio ante los medios que en Catalunya y en toda Europa "hay todavía un incremento del apoyo a opciones de extrema derecha". Agregó que están decididos a combatirlas: "No solo combatiendo sus discursos de odio, sino también con políticas públicas y con algo que es muy relevante y que podemos aportar los socialistas, que es el arraigo de nuestra organización en los barrios". "Catalunya no vive aislada de las grandes corrientes que atraviesan el mundo", reiteró un día después en una entrevista en Catalunya Radio. Por su parte, quien se pronunció con preocupación fue el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián. "Hoy ha salido el CEO y dice que Aliança puede quedar 2ª fuerza en Catalunya (vergüenza nacional). Esto debería ser lo único relevante. Y debería poner a los partidos normales a trabajar en cómo contrarrestar su discurso. Empezando por mi partido. El resto es triunfalismo endogámico e infantil. Nada que celebrar y mucho que trabajar", escribió en X. PublicidadLa evolución de Orriols en las encuestas El avance de Aliança en las encuestas es frenético desde las pasadas elecciones en Catalunya, que se celebraron el 12 de mayo de 2024. En el CEO publicado en marzo de ese mismo año todavía no aparecía como una fuerza con representación parlamentaria. La primera vez que este estudio lo tuvo en cuenta fue al mes siguiente, en la encuesta preelectoral de abril. El CEO le otorgaba la posibilidad de tener entre 0 y 2 escaños, los que finalmente obtuvo al mes siguiente en la cita con las urnas. En julio de 2024, primer CEO tras los comicios, Aliança se mantenía con entre 2 y 4 escaños. Todavía era la fuerza con menor representación en el Parlament. Pocos meses después ya comenzó el ascenso, aumentando sus pronósticos en noviembre de 2024 con 6-7 escaños. Aunque seguían como última fuerza, por detrás de Comuns y la CUP. Mientras, Junts se mantenía como segunda fuerza más votada. El progresivo ascenso continuó en marzo de 2025, con unos pronósticos de 8-10 escaños. Y se ratificó en julio de ese mismo año, con el estudio del CEO apuntando a entre 10 y 11 representantes. El verdadero sondeo que refleja la pujanza del partido de Orriols llegó finalmente en noviembre del pasado año, el anterior al publicado este jueves. En él, Aliança tenía un empate técnico con Junts, con 19-20 escaños cada uno. Unos meses después, el mismo estudio ha apuntalado el sorpasso y ha puesto patas arriba la política catalana y, veremos, si la estatal.