El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ganaría las elecciones municipales si se celebrasen ahora, según el primer barómetro de Barcelona de este año 2026. Además, Junts se hundiría incluso por detrás de la formación ultra Aliança Catalana, PP y Vox El barómetro de Barcelona de 2026 sitúa al PSC al frente de la intención directa de voto, con un 13%, seguido muy de cerca por ERC, con un 11,1%. A considerable distancia aparecen Barcelona en Comú, con un 4,7% y -aquí viene la sorpresa- Aliança Catalana, con un 3,3%; el PP, con un 3,1%; Vox, con un 2,7%; Junts, con un 2,6%, y la CUP, con un 2,3%. Pese a los porcentajes de voto, el 45,1% de los encuestados no sabe o no quiere contestar qué partido votaría y otro 9,8% afirma que se abstendría. Según el barómetro, la candidatura de Junts, que hace pocas semanas que designó como candidato a Jordi Martí, se desploma. En los últimos comicios, la candidatura de Xavier Trias obtuvo el 13,5% del censo electoral, mientras que ahora solo un 2,6% de los encuestados declara directamente que votaría a Junts. Otro de los partidos que habiendo llegado a ganar las elecciones en 2015 cae empicado es Barcelona en Comú. El partido de Ada Colau -que en los próximos comicios liderará Gerardo Pisarello- registra una intención directa del 4,7%, frente al 11,9% correspondiente a su resultado electoral de 2023. La mayoría de encuestados, el 30,8%, cree que Collboni continuará siendo alcalde. Ni el 1% de los encuestados dan posibilidades de alcanzar la alcaldía a ninguno de los rivales políticos. Elisenda Alamany obtiene un 0,8%; Gerardo Pisarello, un 0,5%; Daniel Sirera, un 0,2%, y Jordi Martí Galbis, un 0,1%. ¿Quién querría que fuera alcalde? Esta pregunta también la gana, con un 30,8%, Collboni. Aún así, le siguen candidatos que -en principio- no se presentarán a las elecciones barceloneses. En segunda posición está Ada Colau con un 3%; Xavier Trias, con un 2,4%; Gabriel Rufián, con un 2%; Elisenda Alamany, con un 1,7%; Gerardo Pisarello, con un 1,4%, y Sílvia Orriols, con un 1,1%. El actual alcalde es, además, el dirigente municipal más conocido. Solo un 15,8% afirma no conocerlo, frente al 53,7% que no conoce a Pisarello, el 58% que desconoce a Alamany, el 53,5% que no conoce a Sirera y el 80,7% que no conoce a Jordi Martí Galbis. Alamany es la política mejor valorada con una nota media de 5,2. Collboni obtiene un 5,1 y Martí Galbis, un 5. Pisarello suspende con un 4,7, mientras que Sirera recibe un 3,3 y Gonzalo de Oro-Pulido un 2,6.El barómetro se ha confeccionado a partir de 800 entrevistas realizadas entre el 26 de mayo y el 3 de junio. Un 48,4% de encuestados considera buena o muy buena la gestión municipal, frente al 35,4% que la califica de mala o muy mala. El 57,2% cree que Barcelona ha empeorado durante el último año, mientras que solo un 22,7% considera que ha mejorado y un 16,7% piensa que permanece igual.El acceso a la vivienda es el problema más grave de Barcelona para el 31% de los encuestados. La inseguridad ocupa la segunda posición, con un 26,3%. En tercer lugar aparecen los problemas asociados a la inmigración, citados por un 7,5%; el turismo, con un 6,9%; la limpieza, con un 3,7%; las obras, con un 2,6%; la masificación y el modelo de ciudad, ambos con un 2,2%, y la falta de civismo o de educación, con un 2,1%.Teniendo en cuenta que el barómetro considera que la vivienda es el principal problema, el 75% de los encuestados está muy o bastante de acuerdo con prohibir los pisos turísticos, frente al 20% que se muestra poco o nada de acuerdo. La regulación del precio del alquiler de los locales comerciales obtiene todavía más apoyo: un 76,4% se declara muy o bastante favorable y un 15,2% está en contra. La limitación de la apertura de supermercados durante las 24 horas reúne un 69% de apoyo y un 25,8% de rechazo.