La Guardia Civil ha comenzado a colocar una nueva barrera marítima en el dique sur de Melilla, similar a la que se instaló en el espigón de El Tarajal de Ceuta tras la entrada masiva de migrantes a nado desde Marruecos hace dos semanas. Esta decisión se ha tomado con el objetivo de "reforzar el control" en la frontera por mar mientras la comunidad ya está empezando a acusar los "daños colaterales" que la crisis migratoria está provocando en su economía, con cancelaciones de viajes de turistas, la salida de estudiantes o la paralización de la creación de nuevas empresas. Fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil en Melilla han señalado que la implantación de la nueva infraestructura marítima "requiere varias fases de colocación y anclaje", por lo que no han detallado "ninguna estimación del tiempo que se empleará en su colocación".
Desde el Instituto Armado se recuerda además que, por razones de seguridad, la zona sigue restringida al acceso, tanto en vehículo como a pie.
El Ministerio del Interior había incluido a Melilla en la instalación de barreras marítimas, similares a las de Ceuta, con el objetivo de aplicar los rechazos en frontera a los migrantes que intenten acceder a España a nado tras superar estos elementos de contención.











