La Guardia Civil ha comenzado a colocar una nueva barrera marítima en el dique sur de Melilla, similar a la que se instaló en el espigón de El Tarajal de Ceuta tras la entrada masiva de migrantes a nado desde Marruecos hace dos semanas. Esta decisión se ha tomado con el objetivo de "reforzar el control" en la frontera por mar mientras la comunidad ya está empezando a acusar los "daños colaterales" que la crisis migratoria está provocando en su economía, con cancelaciones de viajes de turistas, la salida de estudiantes o la paralización de la creación de nuevas empresas.

Las autoridades de Marruecos refuerza controles en Ceuta y Melilla ante nuevas convocatorias de acceso masivo.

Los servicios de seguridad marroquíes interceptan diariamente a migrantes en las carreteras que conducen a las fronteras y los devuelven a sus ciudades de origen