La madrugada y las primeras horas de la mañana de este sábado han transcurrido en la frontera de Ceuta con normalidad y calma, pese a la alerta por una nueva entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos, mientras ambos países mantienen desplegados importantes dispositivos de seguridad para evitar que se repita la crisis migratoria registrada a finales de julio.La noche ha transcurrido además con una densa niebla sobre el entorno fronterizo, aunque sin que se hayan producido, hasta el momento, movimientos significativos de personas hacia el vallado y la costa ceutí.En el lado español permanecen activados numerosos efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional, entre ellos unidades del GRS, GAR, UIP y UPR, preparadas para intervenir ante cualquier intento de entrada multitudinaria. Marruecos tiene igualmente un amplio despliegue policial y de seguridad en las inmediaciones de Castillejos y la frontera con Ceuta.La situación se mantiene bajo vigilancia a raíz de los llamamientos difundidos en redes sociales para intentar acceder a Ceuta durante este 15 de agosto tras la entrada masiva registrada el pasado 30 de julio, cuando decenas de miles de personas llegaron a la ciudad desde Marruecos.Durante la pasada madrugada, el gabinete de la Delegación del Gobierno, encabezado por el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, permaneció sobre el terreno y se desplazó hasta el paso fronterizo del Tarajal para comprobar de primera mano la evolución de la situación y supervisar el dispositivo establecido ante la eventualidad de una nueva avalancha."Con normalidad y sin incidentes"Fuentes de la Delegación del Gobierno en Melilla han informado asimismo de que la jornada está transcurriendo "con normalidad, sin novedad y sin incidentes". Según ha podido comprobar Efe, el trasiego de patrullas de Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Local es constante en el dique sur, uno de los focos de la crisis migratoria que comenzó el pasado 30 de julio, aunque hay calma en la zona.Además, en los últimos días ha sido reforzado también con la instalación de una valla en el tramo final del espigón, donde antes solo había escollera, y una barrera flotante, ambos elementos de contención para permitir los rechazos en frontera de los migrantes que intenten entrar a nado por mar tras la sentencia del Tribunal Supremo que los impedía por esta vía.Tranquilidad también en Melilla Igualmente, hay un notable despliegue policial en el casco urbano de Melilla aunque la tranquilidad es la nota predominante en las primeras horas de este sábado en la ciudad. El Ministerio del Interior ha reforzado la ciudad por tierra, mar y aire con cerca de 150 agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil.Entre los efectivos enviados se encuentran tres grupos del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil, cada uno de ellos compuesto por 18 agentes y un sargento, así como un grupo de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional integrado por 50 efectivos.A este despliegue terrestre se suman los medios destinados a reforzar la vigilancia y las actuaciones en el ámbito marítimo, entre ellos el patrullero Río Segura de la Guardia Civil, que se ha desplazado hasta Melilla con una dotación de 25 personas. Este refuerzo permite complementar las labores que se desarrollan desde la ciudad a través del grupo de Natación, Intervención y Rescate (NIR) y del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS).El dispositivo cuenta, además, con apoyo aéreo de un helicóptero de la Unidad Aérea de Málaga de la Guardia Civil que se ha desplazado hasta Melilla con una tripulación formada por cuatro personas, que participa en las labores de prevención.Por otro lado, las fuerzas de Seguridad de Marruecos han asegurado haber frustrado este sábado un intento de cruzar de forma irregular a la ciudad española de Ceuta de cientos de migrantes, en su mayoría subsaharianos, que se habían ocultado en las afueras de la urbe fronteriza de Castillejos.Fuentes de Seguridad marroquíes han indicado a Efe que el incidente se ha producido en una zona montañosa, en las afueras de Castillejos y al suroeste de Ceuta. Según las mismas fuentes, los agentes marroquíes han dispersado a los migrantes, que siguen en la zona. Mientras, el centro urbano de Castillejos ha amanecido en calma con la presencia de un importante despliegue policial. Los controles se mantienen en las principales carreteras de acceso a la ciudad, en especial en las procedentes de Tetuán y Tánger.Una joven migrante de 17 años, de las muy pocas que han accedido a la ciudad, ha explicado a Efe que ha logrado llegar durante la noche a Castillejos desde Tetuán. Según su relato, viajó en un autobús que fue detenido en tres puestos de control a lo largo de los aproximadamente 35 kilómetros que separan ambas localidades.
Las fronteras de Ceuta y Melilla, blindadas y en máxima alerta mientras Marruecos frustra un intento de llegada de cientos de migrantes
Las primera horas del día han transcurrido con normalidad sin que se hayan producido, hasta el momento, movimientos significativos de personas hacia el vallado y la costa ceutí.










