Las fuerzas de Seguridad de Marruecos han asegurado que este sábado frustraron un intento de cientos de migrantes de cruzar de forma irregular a Ceuta, en su mayoría subsaharianos. Según ellos, se habrían ocultado en las afueras de la urbe fronteriza de Castillejos. PublicidadEste sábado se mantiene la alerta de una nueva entrada masiva de migrantes desde Marruecos, mientras ambos países mantienen desplegados importantes dispositivos de seguridad para evitar que se repita la crisis migratoria registrada a finales de julio.Fuentes de Seguridad marroquíes indicaron que el incidente se registró en una zona montañosa, en las afueras de Castillejos y al suroeste de Ceuta. Según las mismas fuentes, los agentes marroquíes dispersaron a los migrantes, que siguen en la zona.Los controles se mantienen en las principales carreteras de acceso a Castillejos, en especial en las procedentes de Tetuán y Tánger. El centro urbano de la ciudad fronteriza también registra un importante despliegue policial.Normalidad en la frontera de Ceuta durante la madrugadaLa madrugada y las primeras horas de la mañana de este sábado han transcurrido en la frontera de Ceuta con normalidad y calma. La noche ha transcurrido además con una densa niebla sobre el entorno fronterizo, aunque sin que se hayan producido movimientos significativos de personas hacia el vallado y la costa ceutí.PublicidadEn el lado español permanecen activados numerosos efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional, preparados para intervenir ante cualquier intento de entrada multitudinaria.Marruecos tiene igualmente un amplio despliegue policial y de seguridad en las inmediaciones de Castillejos y la frontera con Ceuta. Durante la madrugada se intensificaron las tareas de vigilancia en las inmediaciones, tanto en tierra como en el mar, con la intervención de lanchas rápidas de la Marina Real marroquí y drones.Una joven migrante de 17 años, de las muy pocas que accedieron a Castillejos, explicó a EFE que logró llegar durante la noche del sábado a la ciudad desde Tetuán. Según su relato, viajó en un autobús que fue detenido en tres puestos de control a lo largo de los aproximadamente 35 kilómetros que separan ambas localidades.PublicidadLlamamientos en redes para repetir la entrada masivaLa situación se mantiene bajo vigilancia a raíz de los llamamientos difundidos en redes sociales para intentar acceder a Ceuta durante este 15 de agosto tras la entrada masiva registrada los pasados 30 y 31 de julio, cuando decenas de miles de personas llegaron a la ciudad desde Marruecos y al menos 141 murieron, según las organizaciones humanitarias.Durante la madrugada del sábado, el gabinete de la Delegación del Gobierno, encabezado por el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, permaneció sobre el terreno y se desplazó hasta el paso fronterizo del Tarajal para comprobar de primera mano la evolución de la situación y supervisar el dispositivo establecido ante la eventualidad de una nueva avalancha.La presencia reforzada de las fuerzas de seguridad españolas se enmarca en las medidas adoptadas durante los últimos días ante los llamamientos, hasta el punto de que se han suspendido permisos y vacaciones de agentes de la Guardia Civil y se ha reforzado también el dispositivo con efectivos militares.Tranquilidad en Melilla, con un mayor despliegue policialLa frontera de Melilla está viviendo este sábado con tranquilidad y sin incidentes, pese a los llamamientos que se han difundido en redes sociales para intentar entrar de forma irregular también en este enclave español. Ante ello, la ciudad registra un mayor despliegue policial del habitual.Fuentes de la Delegación del Gobierno en Melilla han informado de que la jornada está transcurriendo "con normalidad, sin novedad y sin incidentes". Según ha podido comprobar EFE, el trasiego de patrullas de Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Local es constante.Además, en los últimos días ha sido reforzada la frontera con la instalación de una valla en el tramo final del espigón, donde antes solo había escollera, y una barrera flotante, ambos elementos de contención para permitir los rechazos en frontera de los migrantes que intenten entrar a nado por mar tras la sentencia del Tribunal Supremo que los impedía por esta vía.Igualmente, hay un notable despliegue policial en el casco urbano de Melilla aunque la tranquilidad es la nota predominante en las primeras horas de este sábado en la ciudad.El Ministerio del Interior ha reforzado la ciudad por tierra, mar y aire con cerca de 150 agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil.Entre los efectivos enviados se encuentran tres grupos del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil y un grupo de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional integrado por 50 efectivos. A este despliegue terrestre se suman medios destinados a reforzar la vigilancia y las actuaciones en el ámbito marítimo.