CeutaSuperar el nuevo obst�culo convierte a los migrantes en susceptibles de devoluciones en calienteUna lancha de la Guardia Civil junto a la boya fronteriza instalada esta semana en la frontera del Tarajal.MUNDOActualizado S�bado,

agosto

22:43Audio generado con IAAl margen del espectacular despliegue marroqu�, la frontera de Ceuta contaba ayer con una barrera que no exist�a en el asalto masivo de finales de julio, y que eran al tiempo dos: una f�sica y una jur�dica. La primera, el obst�culo que presentaba la barrera flotante instalada por la Guardia Civil a primeros de agosto; la segunda, que por mor de haber tenido que superarla, el nadador o buceador se convierte autom�ticamente en un migrante susceptible de ser devuelto a Marruecos en caliente, sin mayores tr�mites administrativos.La presencia del obst�culo implica que ya se cumplen las condiciones para aplicar a quienes llegan irregularmente a Ceuta por v�a mar�tima la disposici�n adicional d�cima de la Ley de Extranjer�a, la que establece un "r�gimen especial" para las dos ciudades aut�nomas. "Los extranjeros que sean detectados en la l�nea fronteriza de la demarcaci�n territorial de Ceuta o Melilla mientras intentan superar los elementos de contenci�n fronterizos para cruzar irregularmente la frontera podr�n ser rechazados a fin de impedir su entrada ilegal en Espa�a", indica el precepto.En una sentencia notificada el pasado 8 de julio, el Tribunal Supremo estableci� que "no cabe aplicar la disposici�n adicional d�cima de la Ley de Extranjer�a a las personas que son interceptadas en el mar, al pretender entrar a nado en las ciudades de Ceuta y Melilla; y, por ello, a estas personas no se les debe aplicar el procedimiento de rechazo en frontera, sino el de devoluci�n".El motivo esgrimido por el Alto Tribunal fue que quien llega por mar no se ve obligado a superar ninguno de los elementos de contenci�n a los que hace referencia la Ley de Extranjer�a. Precisaba que "no cabe equiparar tales elementos de contenci�n con los dispositivos tecnol�gicos de control fronterizo -como drones, c�maras t�rmicas o sensores- que, en principio (y salvo que se demuestre lo contrario), no cumplen una funci�n material de contenci�n, sino de vigilancia, detecci�n y alerta, permitiendo detectar la presencia de personas, pero no impedir f�sicamente el cruce de la l�nea fronteriza, ni retener a quienes lo intentan".La propia sentencia ofrec�a dos soluciones si se buscaba aplicar tambi�n a esos casos la devoluci�n en caliente. El Gobierno ha optado por la m�s r�pida y sencilla: colocar una barrera f�sica. "Dado que la disposici�n adicional d�cima se refiere a los elementos de contenci�n fronterizos y no exclusivamente a los elementos de contenci�n terrestres ni, espec�ficamente, a las vallas, nada impedir�a que, de establecerse elementos de contenci�n en el mar para proteger la l�nea fronteriza, pudiera ser de aplicaci�n la referida disposici�n adicional d�cima a quienes pretendieran cruzar irregularmente la frontera superando esos elementos de contenci�n mar�timos", afirma la sentencia del Supremo, considerada uno de los elementos que propici� la entrada masiva del 30 y 31 de julio.La otra soluci�n al alcance del Ejecutivo era m�s lenta y, sobre todo, pol�ticamente compleja: la reforma de la disposici�n adicional de Ley de Extranjer�a, que por tratarse de una ley org�nica hubiera requerido acuerdos pol�ticos para alcanzar una mayor�a absoluta.