Hay muchas puntas de las que tirar en Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma, desde la enfermiza relación entre el arte y el artista, entre un cineasta y su intérprete, entre Hollywood y los oportunistas, los guiños al cine Clase B, y a las gloriosas o no películas de terror de los años '80.Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma tuvo su première mundial abriendo la sección Un certain regard este año en el Festival de Cannes, y en junio clausuró el 50.º Festival Internacional de Cine LGBTQ+ de San Francisco. Su directora, Jane Schoenbrun, hizo la transición de género entre sus dos películas anteriores, We’re All Going to the World’s Fair (2021) y I Saw the TV Glow (2024), que también ahondaban en el género del terror.Y de terror y cine slasher trata la película.Queer y poliamorTras ganar un importante premio en Sundance, Kris (Hannah Einbinder, de Hacks), se propone hacer el reinicio de la saga de una película slasher de bajo presupuesto de los años '80, que contaba con un villano -Pequeña Muerte, también conocido como el Hombre del Ventilador- que habitaba después de morir una y mil veces en el fondo de un lago.Sí, al mejor estilo de Jason en Martes 13. Kris, que se autodefine como queer y profesa el poliamor (en verdad es su pareja la que lo hace, porque de sexo, Kris ha vivido poco y nada) está decidido que quiere que la joven protagonista de la película original, Billy Presley (Gillian Anderson, de X-Files) aparezca en su filme.Y allí viaja, al medio de la nada, adonde Billy eligió vivir. ¿Dónde? En el mismísimo campamento abandonado donde se rodó la primera película.A Billy nada le parece extraño. "¿No es obvio? -le responde a Kris-. Alguien debe estar aquí cuando Pequeña Muerte regrese".Guiños, parodia y seriedadAdolescencia... comienza con un tono paródico y de guiños -los asesinatos que comete Pequeña Muerte en la película original son hiper recontra sangrientos y algo absurdos- y Kris se toma muy en serio el reboot con el que soñó desde chica, entre lo queer y las representaciones culturales de la monstruosidad, porque "la original era transfóbica".Jane Schoenbrun llamó al director de la primera película Ray Blanchard, seguramente un guiño al famoso sexólogo que investiga la pedofilia, la orientación sexual y la identidad de género.La propia Kris filmó una película en la que recreó Psicosis "desde la perspectiva de la cortina de baño", y está dispuesta a ir por todo.Pero como decíamos al comienzo, la relación cineasta-intérprete será el eje, por la atracción que sientes una con otra y porque lo surrealista no poco a poco sino desaforadamente se hará cargo de tomar el timón de la historia.Schoenbrun se ha ganado rápidamente el mote de ser una de las autoras más singulares del cine independiente del género del terror y fantástico. Adolescencia... tiene humor, como dijimos también momentos absurdos, pero hay algo en la película que no esconde sino que muestra un estilo, una firma autoral detrás de cada decisión estética.El sexo y el terror fueron definidos por mucho tiempo por Hitchcock y De Palma. Démosle un tiempo a Schoenbrun para ver adónde llega."Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma"BuenaTerror / Drama. EE.UU. / Canadá / Reino Unido, 2026. Título original: "Teenage Sex and Death at Camp Miasma". 112'. De: Jane Schoenbrun. Con: Gillian Anderson, Hannah Einbinder, Jasmin Savoy Brown, Patrick Fischler, Dylan Kaker. Salas: Cinemark Unicenter y Avellaneda, Multiplex Belgrano, Atlas Caballito, Cinema Devoto.
Miasma es un combo de horror, sexo, sangre y guiños al cine de terror
Gillian Anderson y Hannah Einbinder ("Hacks") protagonizan este filme que también es una historia de amor.Jane Schoenbrun es una de las autoras más singulares del cine independiente del género del terror y fantástico.












