OpiniónLa tecnología no siempre produce verificación efectiva, trazabilidad útil o capacidad real de respuesta.12.08.2026 22:01 Actualizado: 12.08.2026 22:01 En muchos edificios y conjuntos de Bogotá ya son comunes las cámaras, los chips de acceso, la citofonía virtual, las aplicaciones, los lectores biométricos y las porterías remotas. La promesa es comprensible: más control y más trazabilidad. Pero la pregunta de fondo es otra: ¿el edificio está más protegido o solo más equipado?El problema no es la tecnología en sí misma. La automatización puede ayudar, ordenar registros y cerrar puntos vulnerables. El riesgo aparece cuando se instala como un reemplazo rápido de la vigilancia o los protocolos comunitarios, sin definir quién responde, quién revisa y qué ocurre cuando fallan la energía, la conectividad o el proveedor. Una cámara no vigila si nadie la monitorea; un registro digital no sirve si nadie lo revisa.Desde el programa de Asistencia Integral a la Denuncia (Aide) hemos atendido casos que permiten una lectura preventiva. No se trata de afirmar que la automatización cause el hurto a residencias, se trata de observar una regularidad: en varios relatos, los edificios tenían tecnología. Había cámaras, controles, registros o vigilancia. La dificultad estaba en otra parte: esos recursos no siempre producían verificación efectiva, trazabilidad útil o capacidad real de respuesta.Esto obliga a desplazar la pregunta: no basta con saber si una copropiedad tiene cámaras, biometría, citofonía virtual o portería remota. La pregunta relevante es cómo funciona todo eso en la práctica: quién administra las credenciales, quién autoriza visitantes, quién verifica una alerta, quién revisa los registros y qué papel conservan los residentes y la administración para reconocer situaciones atípicas.La pregunta, entonces, no es si los edificios deben usar tecnología, sino bajo qué condiciones la usan. La tecnología sirve cuando previene.El hurto a residencias no depende únicamente de quien comete el delito, también depende de las condiciones que encuentra: qué tan fácil es ingresar, qué tan visible resulta moverse por el edificio, qué tan predecibles son las rutinas y qué tan probable es que alguien detecte a tiempo una situación anómala. Por eso, la seguridad no puede evaluarse solo por la cantidad de dispositivos instalados. Una copropiedad puede estar más equipada, pero no necesariamente más protegida.Hay una diferencia decisiva entre registrar y vigilar. Si una cámara solo permite revisar el video después del hurto, puede ser útil para documentar el caso, pero no necesariamente cumplió una función preventiva. Lo mismo ocurre con una aplicación que autoriza ingresos sin contraste real o con una plataforma que produce registros que nadie consulta.También hay un punto que suele quedar en segundo plano: la protección de datos. Cámaras, registros de ingreso y salida, placas, credenciales digitales y sistemas biométricos implican tratamiento de información personal. La biometría merece cuidado: puede facilitar controles, pero no debería ser la única forma de ingresar. A diferencia de una clave, un dato biométrico no se cambia fácilmente si se expone o se usa indebidamente.Antes de automatizar, una copropiedad debería hacerse una pregunta básica: ¿qué riesgo quiere reducir y qué control está dispuesta a reemplazar, reforzar o mantener? La decisión no debería tomarse solo por ahorro de costos o promesa comercial. Debe revisar accesos, puntos ciegos, circulación de visitantes y contratistas, capacidad de monitoreo, mantenimiento y antecedentes de incidentes.La tecnología puede fortalecer la seguridad cuando complementa la vigilancia y la organización comunitaria. Pero si las sustituye sin responsables claros, puede producir una seguridad más aparente que efectiva. La pregunta, entonces, no es si los edificios deben usar tecnología, sino bajo qué condiciones la usan. La tecnología sirve cuando previene; si solo deja evidencia de lo ocurrido, llegó tarde.*Asesor de la Secretaría Distrital de Seguridad (Lea a todos los columnistas de EL TIEMPO, aquí) Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.