InvestigaciónLa Secretaría de Seguridad pidió a las copropiedades evaluar los riesgos antes de automatizar accesos o implementar portería remota.La Secretaría de Seguridad pidió evaluar los riesgos antes de implementar sistemas automatizados en edificios y conjuntos residenciales. Foto: Secretaría de Seguridad.SUBEDITORA DE BOGOTÁ 06.07.2026 10:14 Actualizado: 06.07.2026 10:28

La creciente implementación de sistemas automatizados de seguridad en edificios y conjuntos residenciales llevó a la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia a emitir una alerta dirigida a administradores, consejos de administración y residentes de propiedad horizontal.La entidad advirtió que, aunque estas herramientas representan una alternativa para modernizar la vigilancia y optimizar procesos operativos, también pueden abrir nuevas brechas de seguridad cuando se implementan sin una adecuada gestión del riesgo o sustituyen por completo la supervisión humana.El llamado de la administración distrital es que las copropiedades revisen de manera integral sus esquemas de seguridad antes de modificar los sistemas de control de acceso o migrar hacia modelos de portería remota. La recomendación busca que las decisiones relacionadas con la incorporación de nuevas tecnologías no se limiten a criterios de reducción de costos o modernización, sino que estén respaldadas por análisis técnicos sobre los riesgos específicos de cada conjunto residencial.AIDE identificó fallas en controles de acceso, monitoreo de cámaras y planes de contingencia. Foto:Secretaría de Seguridad.La advertencia surge a partir del análisis realizado por el programa de Asistencia Integral a la Denuncia (AIDE), de la Secretaría Distrital de Seguridad, el cual revisó distintos casos atendidos por la entidad y encontró patrones que evidencian vulnerabilidades en algunas copropiedades que han automatizado sus procesos de vigilancia sin mantener mecanismos suficientes de control, seguimiento y reacción.De acuerdo con ese análisis, la tecnología puede convertirse en una aliada importante para fortalecer la seguridad, pero pierde efectividad cuando reemplaza completamente el control humano, el monitoreo permanente y los protocolos de verificación. Según la Secretaría, automatizar no significa eliminar la necesidad de supervisión, pues todo sistema requiere responsables claramente definidos, procedimientos de operación y mecanismos permanentes de seguimiento para garantizar una respuesta oportuna frente a cualquier incidente.Entre las principales situaciones detectadas aparecen controles de acceso deficientes, cámaras de seguridad instaladas pero sin monitoreo efectivo, registros de video o de ingreso que no permiten reconstruir los hechos después de un incidente, dificultades para controlar el ingreso de visitantes, contratistas y personal de servicios, además de problemas de conectividad y ausencia de planes de contingencia para responder a cortes de energía o fallas tecnológicas.La entidad también llamó a proteger los datos personales. Foto:Secretaría de Seguridad.Uno de los aspectos que más preocupa a la entidad tiene que ver con los sistemas de acceso. El estudio señala que, en algunos casos, las copropiedades han implementado portería remota, aplicaciones móviles para abrir puertas, sistemas biométricos o credenciales digitales con el propósito de agilizar procesos y disminuir costos operativos. Sin embargo, cuando estas herramientas funcionan sin una evaluación previa de riesgos o sin respaldo operativo, pueden presentarse fallas que reducen la capacidad de prevenir hechos delictivos o reaccionar oportunamente frente a situaciones sospechosas.La Secretaría enfatizó que el ingreso de personas continúa siendo uno de los puntos más sensibles dentro de cualquier esquema de seguridad residencial. Por esa razón, insistió en que los procedimientos para autorizar el ingreso de visitantes, domiciliarios, proveedores, contratistas y demás personal externo deben estar respaldados por controles claros, mecanismos de verificación y sistemas de trazabilidad que permitan identificar quién ingresó, cuándo lo hizo y bajo qué autorización, facilitando así la investigación de cualquier eventualidad.Otro de los hallazgos del análisis está relacionado con el uso de cámaras de seguridad. La entidad recordó que su sola instalación no representa una garantía de protección. En ese sentido, explicó que grabar imágenes no equivale necesariamente a vigilar un inmueble y que la utilidad de estos dispositivos depende de que funcionen correctamente, exista monitoreo permanente, se generen alertas cuando ocurra alguna situación anómala y haya capacidad de reacción por parte de los responsables de la seguridad.La Secretaría también hizo énfasis en la necesidad de proteger los datos personales cuando las copropiedades implementan tecnologías como reconocimiento facial, lectores de huella dactilar u otros sistemas biométricos. Al tratarse de datos sensibles, su tratamiento debe cumplir requisitos relacionados con la finalidad para la cual fueron recolectados, el acceso restringido a la información, la seguridad de las bases de datos y la definición clara de los responsables de su administración.Como parte de las recomendaciones, la entidad pidió a administradores y consejos de administración realizar diagnósticos de riesgo antes de automatizar o modificar los sistemas de vigilancia y control de acceso; establecer procedimientos claros para autorizar el ingreso de visitantes, contratistas y proveedores; garantizar planes de contingencia que incluyan energía de respaldo, conectividad y conservación de registros ante eventuales fallas de los sistemas tecnológicos; así como documentar y reportar oportunamente cualquier incidente, anomalía o falla operativa que permita fortalecer la capacidad de respuesta.Finalmente, la Secretaría Distrital de Seguridad reiteró que la protección de las copropiedades depende del trabajo coordinado entre administraciones, residentes, empresas de vigilancia y proveedores tecnológicos. En ese sentido, insistió en que la tecnología debe entenderse como una herramienta que fortalece la seguridad, pero que solo cumple plenamente su propósito cuando hace parte de una estrategia integral de gestión del riesgo y no cuando sustituye completamente la supervisión humana.¿Cómo están las cifras de hurto a residencias?Aunque el hurto a residencias no registra uno de los mayores incrementos entre los delitos de alto impacto, sí va en contravía de la tendencia general que muestran los indicadores de seguridad en 2026. Mientras modalidades como el hurto a personas (-15 %), el hurto a comercio (-19 %), el hurto de automotores (-11 %) y el hurto de motocicletas (-8 %) presentan reducciones, este delito aumentó 3 % frente al mismo periodo del año anterior.Las cifras muestran que entre enero y el periodo analizado se denunciaron 3.113 hurtos a residencias, frente a 3.037 casos registrados en el mismo lapso de 2025, lo que representa 76 hechos más. Aunque el crecimiento es moderado, evidencia que los robos a viviendas continúan siendo una modalidad que no ha logrado disminuir al ritmo de otros delitos contra el patrimonio.El comportamiento también refleja que, pese a la reducción de los hurtos cometidos en el espacio público y contra establecimientos comerciales, los inmuebles residenciales siguen siendo un objetivo para los delincuentes. El dato cobra especial importancia porque este tipo de hechos suele tener un fuerte impacto en la percepción de seguridad de los ciudadanos, al ocurrir dentro de los hogares y afectar directamente el patrimonio y la tranquilidad de las familias. Por ello, expertos en seguridad consideran clave fortalecer las medidas de prevención, los controles de acceso y los protocolos de vigilancia en edificios, conjuntos residenciales y barrios.CAROL AMALAVERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.com Lea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.