Una cámara instalada en un poste puede parecer parte del paisaje urbano, pero cada automóvil que pasa frente a ella puede dejar un registro. Las cámaras Flock Safety están diseñadas para leer matrículas y almacenar información sobre vehículos que circulan por carreteras, entradas de vecindarios, estacionamientos y otras zonas. Para las autoridades, esa capacidad puede convertirse en una pista decisiva para localizar a una persona desaparecida, un vehículo robado o a un sospechoso. Sin embargo, también plantea una pregunta más incómoda: ¿hasta dónde puede llegar la vigilancia de personas que no han cometido ningún delito?El debate ha ganado fuerza en los últimos meses después de que salieran a la luz varios casos de agentes que utilizaron el sistema para rastrear a exparejas, familiares y conocidos. Al mismo tiempo, decenas de comunidades han suspendido o cancelado sus contratos con Flock, mientras la compañía anunció nuevos controles para intentar limitar posibles abusos.¿Qué son las cámaras Flock?Las cámaras Flock son lectores automáticos de matrículas, conocidos como ALPR (Automated License Plate Readers), desarrollados por Flock Safety, una empresa de tecnología de seguridad con sede en Atlanta.Los dispositivos suelen instalarse en postes junto a carreteras, intersecciones, entradas de vecindarios, estacionamientos y alrededor de negocios o propiedades privadas. Algunos funcionan con paneles solares y redes celulares, lo que permite colocarlos sin una conexión convencional a la red eléctrica.Cuando un automóvil pasa frente a una cámara, esta captura imágenes y utiliza inteligencia artificial y aprendizaje automático para identificar la matrícula y otras características del vehículo. El sistema puede registrar información como el color, marca, modelo, ubicación y hora, además de elementos distintivos como calcomanías, portaequipajes o modificaciones.Un agente puede buscar una matrícula concreta o utilizar características del vehículo para tratar de encontrar coincidencias. Además, las agencias pueden compartir información entre jurisdicciones, lo que permite que una investigación vaya más allá del lugar donde originalmente se registró el automóvil.Esta red es precisamente uno de los aspectos que más preocupa a organizaciones defensoras de las libertades civiles. Aunque una cámara individual solo registra un vehículo en un punto concreto, la conexión entre miles de dispositivos puede crear un historial mucho más amplio de los desplazamientos.Por su parte, Flock asegura que sus cámaras no utilizan reconocimiento facial, no proporcionan video en vivo, no graban conversaciones ni transcriben palabras. La empresa también sostiene que no vende los datos de sus clientes a terceros.¿Dónde se usan las cámaras Flock?La tecnología se ha extendido rápidamente a 49 Estados, con miles de comunidades y agencias policiales entre sus clientes. Además, las cámaras son utilizadas por universidades, comercios, asociaciones de propietarios y otras organizaciones privadas.Flock opera principalmente mediante un modelo de suscripción, por el que sus clientes pagan por las cámaras y los servicios asociados.Las autoridades defienden el sistema como una herramienta para localizar vehículos robados, personas desaparecidas y sospechosos de delitos. En distintos casos, los investigadores han atribuido a los lectores automáticos un papel importante para encontrar fugitivos y personas desaparecidas.Sin embargo, la misma capacidad que permite encontrar rápidamente un vehículo buscado es la que genera buena parte de las críticas: las cámaras registran también los automóviles de personas que no son sospechosas de delito alguno.¿Por qué generan polémica?Las cámaras Flock han sido cuestionadas porque registran todos los vehículos que pasan frente a ellas, no solo a los relacionados con investigaciones. Al conectar los datos de distintos dispositivos, las autoridades pueden reconstruir patrones de movimiento, lo que ha generado preocupaciones sobre vigilancia masiva, privacidad y posibles violaciones de la Cuarta Enmienda.También preocupa que otras agencias puedan acceder a estos registros, especialmente por casos en los que se han utilizado para investigaciones relacionadas con inmigración o para rastrear a personas que viajan a otros estados para acceder a servicios de aborto.Los cuestionamientos aumentaron tras varios casos de uso indebido por parte de agentes del orden. En Florida, un policía fue acusado de consultar 717 veces la matrícula de su exesposa para seguir sus movimientos, mientras que en Georgia y Savannah otros agentes fueron señalados por buscar información sobre personas conocidas, familiares y amigos. Además, se han registrado errores en la lectura de matrículas que llevaron a la detención de personas inocentes.¿Cuál ha sido la respuesta ciudadana?La controversia ha provocado una creciente oposición. Más de 50 agencias o jurisdicciones han cancelado, suspendido, rechazado contratos o desactivado cámaras desde comienzos de 2026.En algunas localidades, las cámaras han sido cubiertas o retiradas, mientras que otras han sido vandalizadas. El rechazo también impulsó iniciativas como DeFlock, que busca documentar la presencia de estos dispositivos mediante un mapa colaborativo.La preocupación se extiende más allá de los grupos de derechos civiles: algunos residentes han expresado sorpresa e incomodidad al descubrir que sus desplazamientos pueden quedar registrados incluso cuando no existe ninguna sospecha de que hayan cometido un delito.¿Qué cambios anunció Flock en agosto de 2026?Ante las críticas, Flock anunció el 13 de agosto nuevas medidas que serán obligatorias para las agencias policiales a partir del 1 de enero. Entre ellas, una herramienta de auditoría que detectará búsquedas inusuales y podrá bloquear temporalmente a los usuarios mientras se revisa su actividad. Además, cada consulta deberá estar vinculada a un caso criminal específico.La empresa también reducirá de 30 a siete días el periodo estándar de conservación de los datos, aunque podrán mantenerse por más tiempo cuando formen parte de una investigación activa. Las agencias podrán, además, limitar qué tipos de delitos permiten que otras jurisdicciones consulten sus registros.Flock sostiene que los cambios buscan reforzar la privacidad y la responsabilidad. Sin embargo, sus críticos consideran que las nuevas medidas no eliminan el riesgo de abusos, ya que los departamentos policiales seguirán teniendo un papel central en decidir cuándo y cómo acceder a los datos.
Cámaras Flock: la red que rastrea vehículos a gran escala y es eje de un debate en Estados Unidos
Los dispositivos utilizan inteligencia artificial para registrar matrículas y rastrear vehículos, pero su expansión ha provocado críticas por privacidad, posibles abusos policiales y acceso a los datos














