EntrevistaLa atleta y ex t�cnica de enfermer�a repasa su preparaci�n para los Juegos Paral�mpicos de Los �ngeles, el auge de los roc�dromos y su filosof�a de escucha corporal para prevenir lesiones.Actualizado Jueves,
agosto
00:08La atleta Lucia Capovilla es m�ltiple campeona del mundo de 'paraclimbing' con una trayectoria incre�ble.Green Media Lab
Naci� sin antebrazo, pero eso no le ha impedido convertirse en un referente en el mundo de la escalada. Lucia Capovilla (Venecia, 10 de diciembre de 1993) acaba de ganar el oro en la categor�a AU2 de la World Climbing Para Series de Innsbruck. Suma as� una nueva medalla a un inicio de temporada ya marcado por la plata conseguida en Salt Lake City el pasado mes de mayo. Atiende esta entrevista por videollamada instalada en plena monta�a, un peque�o detalle que ya deja entrever la relaci�n casi pasional que mantiene con el entorno en el que vive y entrena.
Considerada tambi�n una activista que inspira a muchas personas, cuenta que su familia le apoy� desde que era ni�a, fomentando su independencia y anim�ndola a afrontar los retos cotidianos con autonom�a. Practic� diferentes deportes durante su infancia y adolescencia, pero fue en 2015 cuando descubri� que la escalada era su vida. Hasta el punto de dejar su profesi�n de enfermera para vivir en una furgoneta m�s cerca de la monta�a y dedicarse de pleno a una carrera deportiva de alto nivel. "As� fue como me hice m�s fuerte y, despu�s, llegaron los Paral�mpicos. No fue una decisi�n, segu� mi instinto", confiesa sonriente.Lucia Capovilla, de 32 a�os, es atleta de Vibram y ha dise�ado el equipamiento t�cnico que le permite competir.Green Media Lab"Nos han ense�ado a rendir siempre. La lesi�n no es algo negativo, es solo tu cuerpo pidiendo que lo escuches"Lucia Capovilla�C�mo es un d�a en tu vida? �Cu�ntas horas entrenas?Depende. Puedo hacer una sesi�n intensa pero corta o estar en el roc�dromo y en el gimnasio haciendo trabajo de fuerza. Y hay d�as en los que, como parte del entrenamiento, hago multipitch [escalada de varios largos], as� que puedo estar hasta seis horas escalando en la roca. No es que siga un horario fijo, cada d�a es distinto.La escalada requiere un enfoque casi meditativo y de presencia absoluta. �Qu� herramientas o rituales mentales utilizas antes de abordar una v�a exigente, especialmente en momentos de alta presi�n?Antes de escalar tengo mi mantra, que cambia seg�n el periodo que est� viviendo y lo que se me pida a m� en esa v�a o en esa competici�n concreta. Tengo una frase que escribo yo misma, algo que me ayuda a centrarme en m� y no en el entorno, que puede distraerme. Tambi�n intento hacer alg�n movimiento que me reconecte con mi cuerpo.Tras dejar tu profesi�n como enfermera en Venecia para mudarte a Arco, diste un gran salto de fe por tu pasi�n. �C�mo escuchas a tu cuerpo y a tu intuici�n cuando se trata de tomar decisiones de vida tan trascendentales?La decisi�n lleg� en un momento realmente dif�cil. Era feliz con mi trabajo y con mi UCI, pero hab�a algo que me distra�a constantemente, como una voz interior que me dec�a que no estaba plena, que necesitaba cambiar algo para vivir de verdad. Us� todo ese malestar: el estr�s, la tristeza, incluso la envidia, para escuchar qu� quer�a cambiar, qu� me faltaba, por qu� no me sent�a bien donde estaba. Me tom� ese tiempo para entender qu� me ped�an el cuerpo, el alma y la mente, y despu�s intent� encajar todas esas piezas.Para mantener el rendimiento al nivel que exige el grupo Fiamme Oro, �c�mo es la primera hora de tu d�a? �Tienes alg�n h�bito indispensable que no negocias?Mi primera hora siempre es de conexi�n con mi cuerpo: reviso c�mo me siento, si estoy fuerte o si necesito descanso. Si me siento fuerte, hago algo m�s intenso, me quedo m�s tiempo escalando o me lanzo a una aventura. Si necesita descanso, tambi�n hay que escucharlo, ya sea por una enfermedad estacional, por el trabajo acumulado, por el jet lag tras una competici�n o por el ciclo menstrual. A veces tengo alguna molestia muscular que pide un movimiento concreto para relajarse o fortalecerse. As� que esa primera hora est� sobre todo orientada a c�mo me siento.�C�mo de importante es trabajar la fuerza al margen de la escalada?La fuerza es importante para todo. Si he pasado el d�a en bicicleta y me duele la rodilla, refuerzo la pierna, por ejemplo. Pero cuando trabajaba y usaba la pr�tesis de brazo, se me sobrecargaban el hombro izquierdo y el cuello, lo que sol�a provocarme migra�a, as� que ahora tengo ejercicios que relajan y fortalecen ese m�sculo a la vez. Si algo me llama la atenci�n de forma constante, se lo comento a mi entrenador: trabajamos juntos para entender por qu� una pierna est� m�s d�bil que la otra y c�mo compensarlo para que no me duela. Y eso es lo que m�s me gusta de la escalada: que no es tan espec�fica, se puede hacer much�simo aparte.Superaste una lesi�n antes del Campeonato de Italia 2024 para luego ganar el oro en Innsbruck en 2026. En el �mbito del bienestar integral, �c�mo fue tu proceso de recuperaci�n f�sica y emocional durante esa fase delicada?Tuve una lesi�n importante esquiando. Fue duro, porque en ese momento a�n trabajaba mucho y entrenaba en un gimnasio convencional. Lo que me ayud� fue seguir entrenando de otra forma, sin usar las piernas, con los movimientos que me indicaba el fisioterapeuta, dedicando el mismo tiempo pero de manera distinta. Desde entonces no he vuelto a lesionarme escalando, porque escucho mucho a mi cuerpo: tengo una planificaci�n, pero no la impongo si el cuerpo no est� para ello.�Y qu� cambiaste en tu manera de entrenar despu�s de esa lesi�n?Eso es lo que m�s ha cambiado en mi carrera: dej� mi antiguo roc�dromo y ahora entreno de forma privada, con un entrenador de escalada y un preparador f�sico. Ellos siempre me preguntan c�mo me siento antes de decidir qu� toca ese d�a. Al principio me resultaba estresante no saber qu� iba a hacer, pero es justo lo que necesitaba, porque en mi equipo anterior todo era igual para todos los atletas y yo a veces me desconectaba de lo que mi cuerpo me ped�a, ya fuera descanso o recuperar el antebrazo o la rodilla. Para m� la lesi�n no es algo negativo. Nos han ense�ado a rendir siempre. La lesi�n es solo tu cuerpo pidiendo que lo escuches y analizarla te ayuda a conocerte mejor, cambiar de ejercicio y trabajar la mente. Entrenar no es solo la pared o el gimnasio, es tambi�n organizar tu vida y gestionar el miedo.M�s all� de las exigencias del entrenamiento de alto rendimiento, �cu�l es tu filosof�a con respecto a la alimentaci�n y el descanso para mantener un equilibrio saludable?Tengo una nutricionista con el mismo enfoque que mi entrenador: no me da tablas ni horarios, sino que me ense�a a entender lo que mi cuerpo necesita. Siempre me pregunta c�mo me siento, cu�nta hambre tengo o por qu� tom� cierta decisi�n, y a partir de ah� me orienta. Eso me ha ayudado a comer con equilibrio y sin culpa: no veo la comida como una recompensa, sino como combustible para hacer lo que m�s me gusta. Si un d�a me apetece algo distinto, miro el conjunto del d�a o del mes, no esa comida aislada, e intento entender por qu�: si es cansancio, estr�s, el ciclo, o incluso falta de alg�n mineral. La nutrici�n para m� es un proceso en construcci�n, no algo cerrado. Y lo que m�s protege mi salud mental es estar yo en el centro de esa decisi�n, no seguir lo que me dicen sin m�s.Como atleta patrocinada por Vibram, conoces bien la importancia de los detalles t�cnicos. �C�mo influye la elecci�n del calzado de escalada (pies de gato), la ropa t�cnica y tu guante especial en la precisi�n, adherencia y confianza cuando est�s escalando?Escalo con el antebrazo izquierdo, y como la piel ah� es m�s blanda, las presas me hac�an mucho da�o. Fue con Vibram donde encontraron la soluci�n: escucharon lo que necesitaba y lo convirtieron en realidad. Lo que dise�amos no es exactamente un guante, sino algo m�s parecido a una sandalia, con dos correas que sujetan el codo y evitan que resbale. Mucha gente cree que tiene una especie de gancho, porque puedo agarrar presas muy peque�as con el codo, pero en realidad es la presi�n, como en los pies de gato: no hay gancho, es el caucho el que evita el resbal�n. Antes usaba cinta adhesiva para proteger la piel, pero era mala de quitar y no daba ning�n agarre.�Qu� opinas del auge global de la escalada entre los m�s j�venes? En Espa�a, por ejemplo, se dice que hasta la Reina Letizia tiene un roc�dromo en el palacio, y cada vez hay m�s gimnasios de este tipo en las ciudades. �C�mo ves esta nueva tendencia mundial?En Italia tambi�n est� creciendo much�simo. Creo que lo que m�s ayud� fue la entrada en los Juegos Ol�mpicos en 2020. Antes era un deporte de �lite, sobre todo en roca, para gente muy preparada y "amigos de amigos", y siempre se ve�a como algo aterrador y peligroso. Por eso casi nadie lo practicaba: se pensaba que exig�a much�sima fuerza de brazos y dedos, no como correr, que puedes hacerlo donde sea y es muy seguro. Lo que cambi� fue la apertura de m�s roc�dromos: antes serv�an solo para entrenar de cara a la monta�a, ahora son para quien simplemente quiere hacer deporte, incluidos los ni�os. �Y crees que eso ha cambiado la forma de vivir la escalada?Para m�, la escalada es un esquema muy primitivo del cuerpo. Todos trepamos antes de aprender a andar, como los beb�s que se suben a una silla, y la gente ha entendido que se puede aprender de forma segura. Lo curioso es que ahora ahora hay mucha gente que empieza en el roc�dromo y nunca llega a probar la roca de verdad. Supongo que pasa en todos los deportes: en la nataci�n tambi�n hay m�s gente que nada en piscina que en el mar o en el r�o.Siempre defiendes una visi�n de la discapacidad centrada en la autonom�a. �Qu� h�bito o pensamiento diario nos recomendar�as cultivar a todos para superar nuestros propios "l�mites autoimpuestos"?Lo m�s dif�cil es reconocer esos l�mites. En cuanto los identificas, te recomendar�a escribirlos: al verlos sobre el papel notas el poder que tiene esa frase en tu mente, cu�nto duele y qu� te impide seguir Despu�s, intenta reconocer de d�nde viene, si es algo interno que te costar� quitarte de encima, o si viene de la sociedad, de tus padres o de un miedo de la infancia. Cuando entiendes su origen y cu�nto te frena, puedes decidir c�mo avanzar y cambiarlo, si es lo que quieres.La escalada ha sido hist�ricamente un deporte masculinizado, aunque cada vez hay m�s mujeres ocupando espacios y redefiniendo la fuerza. �Qu� papel crees que juega el deporte adaptado en la emancipaci�n y visibilidad de las mujeres?Es un deporte que se percibe como masculino porque la sociedad ha sido construida por hombres, igual que en la literatura ha faltado la voz de las mujeres porque antes no pod�an publicar. Pero las mujeres siempre han estado ah� y son muy fuertes, solo hay que pensar en la mejor escaladora de la historia. Lo que ayuda a que nadie tenga que competir contra nadie es no centrarse en qui�n eres desde fuera, si eres hombre, mujer o tienes una discapacidad, sino en lo que tu cuerpo y tu mente pueden hacer.�C�mo lo vives en tu propia experiencia?Lo que persigo cada d�a en el roc�dromo o en la roca es sentir mi cuerpo libre de la sociedad y de mi propia mente: no preocuparme por ense�ar el pelo, las piernas o las axilas, o por escalar sin camiseta, porque un hombre puede hacerlo, �por qu� yo no? Es curioso que en la playa se acepte el topless, pero escalar sin sujetador siga estando mal visto. Queda mucho por lo que luchar, pero como todo, cada cosa tiene su tiempo.Con la mirada puesta en el debut del paraclimbing en los Juegos Paral�mpicos de 2028, �c�mo cuidas tu salud mental para disfrutar del proceso sin que la expectativa opaque el presente?Los Paral�mpicos son una oportunidad enorme, y la clasificaci�n llegar� el pr�ximo verano. Cuando supe la noticia me emocion� mucho, pero, como dec�a antes, no he tomado las decisiones de mi vida por los Paral�mpicos: lo que m�s disfruto es el camino. Me ayuda a centrarme en m� misma: comer bien, entrenar, escalar, que es lo que m�s amo, y usar el miedo de la competici�n para escuchar lo que mi alma me pide.�Y c�mo llevas la presi�n de cara a esa cita?Vivo esta oportunidad con calma, no como estr�s. Los Paral�mpicos llegar�n, pero soy consciente del honor de poder hacer lo que realmente amo, y para eso necesito entender el proceso: escuchar cu�ndo necesito recuperar para entrenar m�s duro al d�a siguiente. Estoy en la fluidez de la vida, feliz de sentir ese flujo en vez de dejar que otro decida por m�. Antes, cuando trabajaba, era dif�cil decir 'estoy cansada, necesito descansar'. Ahora tengo el honor de poder hacer lo que siento.Pero, sin la escalada, �qu� herramientas usas para mantenerte presente, enfocada y vivir el momento?Tengo una base de mindfulness, yoga y ejercicio que me ayuda a reconectar con mi cuerpo, mi alma y la naturaleza. Escuchar no siempre es agradable: la sociedad nos dice que la felicidad es buena y la tristeza mala, as� que es dif�cil admitir 'hoy no voy a escalar' cuando vivimos exigi�ndonos rendir siempre m�s. Pero, como con las lesiones, el cuerpo termina hablando: si aprietas demasiado la cuerda, algo se rompe, ya sea un m�sculo o la salud mental.Te has convertido en una referente inspiradora para muchas personas que buscan superar sus propias barreras. �Qu� consejo pr�ctico o palabra de aliento le dar�as a una mujer o joven que te ve como modelo?Decidir por s� mismos. Es un trabajo constante de equilibrio y de responsabilidad propia. Nadie nos ense�a a tomar nuestras decisiones. Desde peque�os todos nos dicen qu� hacer, desde la familia a la escuela, incluso las pel�culas, y es mucho m�s f�cil decir 'me dijeron que hiciera esto' que asumir la propia decisi�n. No es f�cil, pero da mucho a cambio.Juegos Paral�mpicosEscalada










