Actualizado Mi�rcoles,
agosto
23:00Al ralent� avanza un Madrid que no se parece al Madrid que viene. Si fuera de ese modo, mal asunto. Para empezar, Mourinho apenas se levanta del banquillo. Nadie cree que vaya a quedarse sentado. Sin Courtois, Mbapp�, Bellingham, Diomande, Cucurella o Tochuam�ni, hab�a espacio para las oportunidades y apenas aceler� en su busca Endrick, con una intensidad mayor que el resto, y Brahim, camino del primer gol en Riazor, un lugar de primera que regresa a Primera. No hab�a mayor motivaci�n en el duelo que para el Deportivo en su trofeo, el hist�rico Teresa Herrera, pero tuvo que conformarse con competir, que no es poco si enfrente est� el Madrid, cualquier Madrid, incluso al paso de pretemporada.Todo era, pues, experimental, aunque donde puede decirse que lo era totalmente era en el centro del campo, con Camavinga, G�ler y Bernardo Silva, tres futbolistas que aparecen, hoy, lejos de la futura titularidad. En la que puede considerarse la zona cero del Madrid, a la que no ha llegado Rodri, es sobre la que se ciernen las mayores inc�gnitas. Por ello era importante observar su respuesta. El Madrid tuvo la posesi�n, pero poco hiriente, lenta y con demasiados balones al pie.El rol de Bernardo SilvaBernardo Silva se movi� en busca de dar alternativas, pero es evidente que al portugu�s le falta qu�mica, sinton�a, con jugadores a los que no conoce. Mourinho no tuvo reparos en darle un toque de atenci�n, al entender que hab�a desatendido su forma durante las vacaciones, pero sabe el t�cnico que, sin una pieza nueva en el centro del campo, lo va a necesitar por su visi�n y capacidad de creaci�n de juego, capaz de desarrollarla a diferentes alturas, aunque en el City con Guardiola lo hiciera en tierra de interiores.Lo mismo puede decirse de G�ler, con quien ya lo intent� Xabi Alonso, pero la jerarqu�a de Bernardo es distinta. En Riazor, no encontr� el portugu�s el pase interior en todo un primer tiempo muy de pretemporada, al trote m�s que a la carrera.A la primera que el Madrid pudo realizar, lleg� el gol, porque es lo que m�s sentido da a este equipo lo dirija quien lo dirija. Es ADN. El contraataque se trata de uno de los c�digos que Mou conoce bien, por lo que no hay disfunci�n alguna. La mejor ocasi�n del Depor en el primer tiempo, con un remate de Noubi detenido por Lunin, provoc� precisamente la contra del gol. El portero ucraniano, autor de una parada al final, lanz� con toda la potencia de su brazo un bal�n al espacio para Brahim. El hispano-marroqu� control� en carrera, se orient� el bal�n y bati� a Leo Rom�n antes del descanso. El portero es uno de los fichajes del equipo de Antonio Hidalgo, junto al de Aubameyang, a sus 37 a�os. En su �nico desmarque, provoc� la amarilla a R�diger.Los t�cnicos agitaron los banquillos para ofrecer minutos. Mourinho se los dio a Trent, en compatibilidad con Dumfries, dos para una banda, Valverde, Rivas, Cestero, Ciria, Fati y Esp�, que prob� el remate. Se trata de un delantero que va a dar alternativas al Madrid, a lo Joselu, cuando se necesite algo distinto a Mbapp�, Diomande o Vinicius, que en Riazor s�lo solt� la piernas.









