El conjunto blanco se impone con goles de Mario Rivas y Carlos Espí (1-2) en un choque en Budapest en el que sobresalió Güler

El segundo Real Madrid de José Mourinho selló este sábado en Budapest, una ciudad que no visitaba desde hacía más de tres décadas, su primer triunfo (1-2) tras el empate que había firmado el sábado de la semana pasada ante la Fiorentina (2-2). El equipo, todavía sin figuras como Mbappé, Courtois, Bellingham, Cucurella o el recién fichado Diomande, fue superior en su segundo amistoso al Ferencvaros, que lucha en la fase previa por entrar esta temporada en la Europa League. En el Groupama Arena, lleno a rebosar con casi 22.000 personas en una jornada en la que el conjunto húngaro aplazó su tercer partido liguero para disputar el bolo, el fútbol del club blanco comenzó a carburar, guiado sobre todo por la zurda de Güler, que iluminó pasillos que antes de contactar él con el balón semejaban cerrados. El jugador turco, que ejerció de mediapunta, fue el futbolista más diferencial de un choque que se decidió por los tantos del canterano Mario Rivas y de Carlos Espí, que se estrenó como goleador con el Real antes de que Kodro recortara la diferencia.

Mourinho colocó de inicio a tres canteranos, los centrales Mario Rivas y Joan Martínez y el extremo Ciria. Rüdiger, Huijsen, Bernardo Silva, Espí, Trent y Vinicius no entraron hasta el segundo tiempo, cuando el gol del defensa ya había puesto en ventaja al Madrid después de que el equipo soltara una descarga de 11 disparos en los primeros 45 minutos.