El Sindicato Unificado de Policía recuerda que “una acusación de esta gravedad exige pruebas”

Las acusaciones de supuestos malos tratos por parte de los miembros de las fuerzas de seguridad a migrantes en Ceuta lanzadas por un organismo oficial marroquí han provocado la airada respuesta de los policías. El primero en salir ha sido el Sindicato Unificado de Policía (SUP), que en una nota hecha pública este miércoles, rechaza tajantemente que se extienda “una sospecha generalizada sobre los policías españoles [...]”. “Nuestra posición es clara: si existe una denuncia concreta contra un agente español, debe investigarse con todas las garantías y hasta sus últimas consecuencias. Pero una acusación de esta gravedad exige pruebas”, recalca.

Las acusaciones aparecen en un informe elaborado por el Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos (CNDH), un organismo que hace recomendaciones al Gobierno marroquí en materia de derechos humanos y que se presenta en su página oficial como una “institución nacional, pluralista e independiente”, aunque el rey Mohamed VI es quien designa a la persona que ocupa su presidencia. En el documento, el CNDH aseguraba haber recabado testimonios de retornados a Marruecos que “contenían múltiples alegaciones coincidentes de malos tratos y agresiones a manos de miembros de las fuerzas de seguridad españolas, especialmente en lugares fuera del alcance de las cámaras”. El organismo ya elaboró otro polémico informe en 2022 en el que atribuyó a la policía española la responsabilidad sobre las muertes en junio de aquel año en la avalancha de la valla de Melilla, a pesar de que las mismas se produjeron en territorio marroquí tras una violenta carga de los agentes de este país.