Persecuciones, golpes, uso de spray de pimienta, retirada de teléfonos móviles y episodios de intimidación. Son algunas de las situaciones que denuncian los colectivos que trabajan sobre el terreno en Ceuta, que alertan de un uso desproporcionado de la fuerza por parte de agentes españoles contra las personas migrantes llegadas a la ciudad autónoma en los últimos días.PublicidadBorder Resistance ha recopilado testimonios, fotografías y vídeos que, según el colectivo, documentan la violencia que están empleando las fuerzas de seguridad en la ciudad. En sus redes sociales han publicado el relato de un joven que asegura haber sufrido una agresión este lunes durante la madrugada. "Nos están agrediendo aquí, nos quitaron nuestros teléfonos a las cuatro de la mañana en punto y nos propinaron una paliza brutal", relata el testimonio difundido por el colectivo. El joven asegura que en la intervención participaron cinco militares y que uno de ellos hablaba en dialecto marroquí.El colectivo también ha difundido un vídeo en el que aparecen, según la descripción del colectivo, autoridades españolas persiguiendo y golpeando a varios jóvenes en una zona montañosa de la ciudad autónoma. Yasin Chek, voluntario en Ceuta que participa en la Caravana Solidaria organizada por el colectivo mencionado, asegura a Público que en el vídeo -grabado la mañana de este miércoles- se observa cómo "los militares llegan a todo correr" y "les están pegando palos". "Se ve como un chaval intenta huir y se cae por el barranco, mientras arriba quedan dos chavales y se oyen sus gritos cuando se acercan los militares", describe.Además, Chek denuncia un episodio ocurrido el pasado lunes cuando decenas de menores esperaban frente a la comisaría con el objetivo de registrar sus datos para solicitar asilo. Según su relato, llegó un furgón del que se bajaron agentes antidisturbios y comenzaron a cargar contra los menores. El voluntario asegura que ha podido ver en primera persona cómo este modus operandi se ha repetido en los últimos días. Explica que los antidisturbios corren tras las personas cuando se encuentran en determinados espacios para "dispersarlos" y evitar que permanecieran allí. "Los tratan como ganado para que no estén donde ellos quieren, los están deshumanizando constantemente", denuncia.PublicidadEl voluntario también asegura que algunos migrantes han denunciado el uso de spray de pimienta por parte de los militares en las primeras horas de la mañana o durante la noche.Tras ser consultado sobre estos hechos, el Ministerio de Interior, señala a Público que no les constan "denuncias formales por la actuación de las Fuerzas de Seguridad del Estado el 30 y el 31 de julio en Ceuta", aunque no aclara si tiene conocimiento de éstas en fechas posteriores.Este miércoles el ministro Fernando Grande-Marlaska ha rechazado las acusaciones de "malos tratos" contra los agentes y ha defendido su actuación en Ceuta. "Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado trabajan con total respeto a los derechos humanos y libertades fundamentales", afirmó.Marlaska añadió, en referencia a las imágenes de los acontecimientos del 30 de julio, que "nadie pone en duda que el carácter humanitario pero también de respeto a nuestras fronteras fue el elemento directriz de la actuación".PublicidadDenuncian violencia psicológica: "Les pisan la comida"La organización humanitaria No Name Kitchen, que trabaja sobre el terreno en Ceuta, asegura a Público que también han documentado episodios similares y señalan además otras prácticas que buscan "intimidar, incomunicar y deshumanizar" a las personas migrantes. "Además de la violencia física, emplean la violencia psicológica contra personas que se encuentran desnutridas, deshidratadas y en una situación de estrés, agonía e incertidumbre", asegura Ric Fernández, portavoz de la ONG."Hemos visto cómo las autoridades les destrozan las baterías portátiles e incluso la comida. Cogen botellas de agua o galletas y se las pisan, cuando son personas que están en una situación de supervivencia total. Les destruyen lo poco que tienen", denuncia.Además, la organización asegura que los agentes cambian rápidamente su actitud cuando detectan que hay periodistas o cámaras cerca. "Tenemos imágenes de cómo la Policía está pegando o a punto de pegar a alguien y justo cuando aparecemos paran. Las autoridades cambian radicalmente su actitud cuando ven una cámara, pasan de intimidar a acompañar", sostiene Fernández, que aclara que aún no han publicado estos vídeos porque están estudiando la posibles consecuencias legales de hacerlo.Por su parte, Chadi Boukhari, periodista y coordinador del colectivo Border Resistance, apunta a Público que se están produciendo traslados de migrantes hacia la comisaría de la zona donde pueden solicitar el asilo. Sin embargo, denuncian que abogados voluntarios y migrantes han detectado, lo que califican como "engaños", por parte de la administración. "Nos hemos encontrado con denuncias de personas que llegan a comisaría y cuando les preguntan si quieren pedir asilo o quieren marcharse a Europa, si deciden la segunda opción les dan un documento para que firmen el retorno", apunta.El colectivo exige que todas las personas cuenten con el acompañamiento de un intérprete y de un abogado, o que el documento esté en el idioma propio de cada uno, para que conozcan realmente lo que están firmando.La denuncia de un organismo marroquíLas denuncias de los colectivos coinciden con las acusaciones incluidas en un informe preliminar del Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos (CNDH), presentado el pasado 8 de agosto. El organismo, que depende del Gobierno Marruecos, asegura haber recogido testimonios de personas retornadas a Marruecos que describen "múltiples alegaciones coincidentes de malos tratos y agresiones a manos de miembros de las fuerzas de seguridad españolas, especialmente en lugares fuera del alcance de las cámaras".El CNDH afirma además que menores habrían sufrido malos tratos por parte de "grupos extremistas", que los "atacaron", los "persiguieron", les propinaron "insultos, golpes" y los "estigmatizaron", y acusa también a las autoridades locales de haber proporcionado una atención insuficiente a las personas que llegaron a la ciudad autónoma.PublicidadLos sindicatos policiales han respondido al informe presentado por el CNDH rechazando que se extienda "una sospecha generalizada sobre los policías españoles"."Si existe una denuncia concreta contra un agente español, debe investigarse con todas las garantías y hasta sus últimas consecuencias", afirma el SUP, que añade que una acusación de esta gravedad "exige pruebas". El sindicato también cuestiona que la existencia de lesiones "no acredita por sí sola quién la produjo, cuándo ni en qué circunstancias".El SUP reclama que las acusaciones contra agentes españoles sean "individualizadas y respaldadas por elementos objetivos que permitan determinar qué ocurrió, dónde, cuándo y quién fue responsable". Además, defiende la actuación de los agentes destinados en Ceuta y de los efectivos desplazados durante los acontecimientos, los cuales recuerdan que están sometidos a "una enorme presión operativa".