El Gobierno ha anunciado que la cifra provisional de menores no acompañados en la ciudad "ronda" los 1.400. Un número que podría aumentar en los próximos días, ya que, según explicó este lunes el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, los menores "siguen haciendo cola" a las puertas de la Jefatura Superior de Policía de Ceuta para ser filiados.PublicidadMientras este proceso continúa, muchos de ellos, según denuncia la Asociación Elín, siguen durmiendo en las calles de la ciudad. Su presidenta, María Jiménez, considera que, pese al paso de los días, la respuesta institucional está siendo "descoordinada, lenta y, de lejos, insuficiente". Solo las niñas disponen de espacios habilitados en patios de algunos colegios para poder pasar la noche. Jiménez explica que estos lugares permiten que las menores estén "en un recinto diferenciado, supervisado, más protegido por la red vecinal" y evitar así que pasen la noche "a la intemperie y solas".La necesidad de habilitar un espacio diferenciado para las niñas era una de las principales demandas de las organizaciones desde los primeros días a su llegada a Ceuta. La razón, según explica Oussama Chakkor, experto en migración de ActionAid, es la "vulnerabilidad múltiple" que sufren. A su condición de niñas y adolescentes se suma el hecho de encontrarse solas, sin una red familiar que pueda protegerlas y estando expuestas a violencias propias de su género. "Son niñas que han llegado a un territorio nuevo y que puede que ya hayan sufrido acoso, violencia sexual, intimidación y distintas formas de explotación", explica a Público.La situación es especialmente preocupante por las denuncias de violencia sexual que se han producido estos días. La Delegación del Gobierno ha confirmado que se han recibido casos de violaciones a menores marroquíes, que están siendo investigados por la Unidad de Atención a la Familia y Mujer de la Policía Nacional.Chakkor considera que también debe tenerse en cuenta el impacto psicológico de las experiencia que están viviendo o que muchas de estas menores pueden haber vivido durante el trayecto. Algunas pueden desconocer dónde se encuentran sus familiares o haber perdido el contacto con las personas con las que emprendieron el viaje. "La incertidumbre ante la falta de noticias, no poder contactar con un familiar o el miedo a que le haya ocurrido algo a su acompañante durante el trayecto puede generar un profundo sufrimiento emocional", señala.PublicidadEn este sentido, el ministro de Política Territorial Ángel Víctor Torres ha asegurado que "la prioridad" del Gobierno es reagrupar a los menores con sus familias, siempre teniendo en cuenta "la voluntad del país de origen, la propia voluntad de los menores y de las familias o el asesoramiento jurídico". Además, ha explicado que, en algunos casos, parte de las familias de los menores se encuentra en España y que estos familiares podrían acogerlos.Para Chakkor, estos procesos deben acelerarse porque mientras se debaten las decisiones políticas las menores "continúan expuestas" a situaciones de riesgo. "Estas niñas necesitan espacios seguros, no solo un alojamiento improvisado, que es lo que tienen de momento. Necesitan acompañamiento psicológico y una respuesta que tenga en cuenta su edad, su género y sus necesidades específicas", reclama.Falta de comida y asistencia sanitariaMientras tanto, alrededor de 3.000 personas, entre ellas niños menores, permanecen sin un techo donde pasar la noche. Muchos se han asentado en los alrededores del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) y en la playa situada bajo sus instalaciones, sin contar con mantas y ropa suficiente para afrontar las noches. "Durante la noche hace mucho frío y por el día aprieta muchísimo el sol, aquí hay mucha humedad. La ciudad cuenta con recursos que se podrían estar habilitando para que no duerman en la calle", señala Jiménez.PublicidadAdemás, las personas que permanecen en la playa reciben únicamente una comida al día, distribuida por Cruz Roja. "Ahora que ya saben cuántas personas vienen a comer, hemos solicitado que proporcionen una segunda comida, pero aún no hemos obtenido respuesta", apunta la presidenta de la asociación ceutí.La atención sanitaria es otra de las principales preocupaciones para la organización, ya que muchas de las personas que han llegado a Ceuta llevan meses o incluso años de ruta hasta llegar a España y "vienen con heridas, enfermedades o algunos huesos rotos".En la playa se presta una atención sanitaria básica mediante ambulancias una vez al día, pero la organización considera que no cubre las necesidades de las personas que permanecen allí. Además, advierten de que las condiciones de alojamiento, higiene y falta de asistencia sanitaria adecuada hacen que "cada vez peligre más" la salud de quienes continúan viviendo al aire libre.Sin asistencia jurídicaLa falta de asistencia jurídica sobre el terreno es otra de las preocupaciones de las organizaciones que trabajan en Ceuta. Entidades como Elín y Border Resistance denuncian que muchas de las personas que han llegado todavía no han podido registrar sus datos ni solicitar asilo. "Los migrantes no han recibido ningún tipo de información ni asistencia jurídica, más allá de un pequeñísimo equipo de abogados voluntarios que ha venido unos días al terreno", explica María Jiménez.El ministro Ángel Víctor Torres ha asegurado este lunes que la Delegación del Gobierno ha reforzado en un 50% más el personal para agilizar las filiaciones y poner en marcha los procedimientos administrativos necesarios para el traslado de los menores.Así, la Policía ha comenzado estos días a recoger los datos y a realizar la filiación de los menores, pero según Elín, el resto de los procedimientos con los adultos avanzan mucho más despacio. Entre las personas que han llegado a Ceuta hay ciudadanos procedentes de países en guerra como Sudán, Yemen o Palestina, así como personas que aseguran haber huido de persecuciones políticas o por motivos LGTBIQ+. Por ello, reclaman la necesidad de valorar "el origen, la procedencia de la persona, por qué sale de su país, su intención de quedarse en España o si quiere solicitar asilo", antes de llevar a cabo una devolución.Además, en los últimos días han circulado en redes sociales llamamientos para un nuevo intento de entrada masiva previsto para el 15 de agosto. El CNI considera creíbles estas informaciones y, ante este escenario, el Ministerio de Defensa ha cancelado los permisos del personal militar desplegado en Ceuta. Desde Elín, sin embargo, prefieren no hacer especulaciones sobre si finalmente se producirá.
La emergencia humanitaria se agrava en Ceuta entre la falta de recursos y denuncias de violencia sexual a menores
La Delegación del Gobierno ha confirmado que se están investigando casos de violaciones a menores marroquíes en Ceuta.














