Madrid (EFE).- Los parlamentarios autonómicos de 11 comunidades perciben unas retribuciones base superiores a las de los diputados del Congreso y los senadores y entre los sueldos más altos, los del Parlamento Vasco, y los más bajos, los del Parlamento de Galicia, llega a haber una diferencia del 90 %.

Como suele ocurrir en todo lo que tiene que ver con las autonomías, al analizar las retribuciones de los parlamentarios se descubre una diversidad total, en este caso tanto en la cuantía de los sueldos como en su reglamentación, que llega al extremo en Castilla y León, donde solo los miembros de la Mesa y algunos procuradores designados por los grupos parlamentarios cobran un fijo mientras el resto perciben dietas por asistencia a plenos y comisiones.

Imagen de archivo del hemiciclo de la Asamblea de Madrid. EFE/Víctor Lerena

En el conjunto de los 17 parlamentos autonómicos apenas hay circunstancias comunes en este ámbito, como que los miembros de las mesas ganan mucho más que los diputados ‘rasos’, incluso el doble en el caso de sus presidentes; que estar al frente de una comisión o ser portavoz de grupo también tiene una recompensa económica; o que en general los complementos suponen una gran parte de la retribución final de los parlamentarios.