Los representantes de la Asamblea llegan a los 4.000 euros brutos al mes de base, que podrán disparar en cientos o miles de euros si ocupan distintos puestos

Más dinero público para los diputados. Más dinero público para los partidos. Más dinero público para gastos operativos. Ese es el particular aguinaldo aprobado por la Asamblea de Madrid a finales de diciembre, según documentación consultada por EL PAÍS que refleja que los representantes de los madrileños con exclusividad cobrarán en 2026 un sueldo base de más de 4.000 euros brutos gracias a la cuarta subida salarial en dos años. Ese aumento acumulado del 13%, al que se opusieron Más Madrid y Vox, viene acompañado de una mejora del 4% en las subvenciones a los partidos que hace oídos sordos a las críticas de la Cámara de Cuentas. El organismo fiscalizador, en un informe de finales de 2025 referente a 2024, afeó “la falta de criterios objetivos que determinen la fijación de la cuantía” y también “la falta de regulación interna que recoja una mayor especificación de la naturaleza de los gastos a los que ha de aplicarse la subvención”. Una queja que cae en saco roto.

La Asamblea de Madrid justifica el aumento salarial de los diputados en que está vinculado al decidido por el Estado para el conjunto de los empleados del sector público. Sin embargo, no hay obligación alguna de aplicar esa medida a los políticos con acta. Se hace así porque así lo quieren los partidos de Madrid. Así lo vienen recordando en el Ministerio de Hacienda en episodios anteriores, y así lo reconoce una fuente parlamentaria con conocimiento de las deliberaciones de la Mesa.