Los diputados de la Asamblea de Madrid han aumentado su sueldo base hasta los 3.883,02 euros brutos al mes, y también han visto incrementados los complementos que reciben por desempeñar cargos específicos en las comisiones de la Cámara, o en sus grupos parlamentarios. Así se explicita en un acuerdo consultado por EL PAÍS y adoptado en julio por la Diputación Permanente del Parlamento regional, que provoca que ese incremento del 0,5% en las retribuciones se sume al del 2% adoptado en julio de 2024 (un alza, como la de ahora, justificada en la normativa estatal) y al del 6% aprobado en diciembre del año pasado. En total, una mejora del 8,5% en apenas un año que ha contado con el apoyo de PP y PSOE, y con el rechazo de Más Madrid y Vox. Todo, se argumentó en una reunión interna, “para dignificar la política”.
Las chispas de la polémica prenden tan fuertes como para casi incendiar hasta el sosegado lenguaje burocrático que contamina las transcripciones de las actas de las reuniones de la Diputación Permanente y de la Mesa. Hace justo ocho meses, el 26 de diciembre, los integrantes del organismo que dirige el día a día del Parlamento regional mantienen una reunión en la que aprueban subir el salario de los parlamentarios un 6%. Se emplean argumentos materiales. Uno: que la asignación por exclusividad es en ese momento un 16% inferior a la del Congreso. Dos: que si se suman los complementos por ser portavoz, presidente de comisión, o secretario, en la Cámara Baja se cobra un 42,28% más. Y tres, que los representantes madrileños cobran menos que los de diez Parlamentos autonómicos. Sin embargo, las chispas saltan cuando llega el turno de debatir el fondo del asunto, lo que provoca un choque similar al vivido ahora.






