0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialSalí salpicada por la “ironía turística” del teatro romano de Sagunt tras asistir a la representación de Original Greek, de la compañía valenciana Marina Toniovic, con Toni Agustí y Marina Alegre y texto de Juli Disla y Eva Mir. Pensando si soy yo también esa turista que reniega de la etiqueta, que se cabrea mucho si alguien reserva un Airbnb y que no quiere hacer muchas fotos para que nadie piense que es lo que es: una viajera más. Buscar “lo auténtico” cuando viajamos, meternos en fiestas locales en las que no entendemos nada, incluso ‘pasar’ de la Acrópolis, con esa ignorancia de quien viene a vernos y solo deambula por nuestro centro histórico, fundado por los romanos en el 130 a.C., borracho, con una cerveza en la mano para sentarse en la Lonja sin saber dónde pone el culo. Respect, please.No vamos a cambiar el mundo, pero qué importante es pensarlo un poco. Darle una vuelta e intentar corregirlo, a pesar de nuestros gobiernos, del auge del neofascismo, de los egoísmos, las tiranías, el sopor colectivo... Igual que en este país parece que todos llevamos dentro un entrenador, un filólogo y, al paso que vamos con el eclipse solar, un astrónomo dentro, estaría bien que intentáramos arreglar la pobreza en las calles o la soledad no deseada, por poner dos ejemplos de lo que cada día veo: señores durmiendo al raso en el parque y mayores solos, muy solos. Pero ¿qué hacemos para cambiarlo? Acudir a las urnas es una herramienta, acuérdense en 2027, si no es que nos convocan antes.La Acrópolis de Atenas, en GreciaExoticca.Que la cultura te haga pensar es la aspiración del artista, pero que una interpretación te sacuda, te inquiete, te motive es un reto que no todos consiguen. Y ahí vuelvo, porque de Atenas vino mi amiga hace unos meses con la misma máxima del teatro: “Búscame planes locales, nada turístico”. Pasar un domingo con mis hijos viéndome pelear mientras no me hacían caso es casi lo más auténtico que le pude ofrecer, porque el resto de imprescindibles valencianos llegaron solos: ¿quién se resiste a una paella a buen precio, un paseo en bici por el río y una mascletà en la plaza del Ayuntamiento?No pasa nada por ser turistas. Todos los somos en algún momento, como ya he contado alguna vez que hizo advertir la exconsellera de Turismo Nuria Montes en aquel foro, cuando preguntó quién no había viajado en el último año y no levantó la mano ¡nadie! No pasa nada por ser turistas, pero seamos buenas personas, respetemos el lugar, consumamos con conciencia. No vamos a cambiar a los operadores, ni a los propietarios de apartamentos turísticos ilegales, ni a los incívicos, pero intentemos hacerlo bien fuera igual que queremos otros hagan aquí dentro. Si no se le puede poner freno a la turistificación, pongámosle piedras en el camino, a ver si así alguna chancla sale así volando.Redactora en la Comunidad Valenciana. Escribe de actualidad empresarial y sociedad. Ha trabajado en VIA Empresa y Canal 9, y fue becaria en Las Provincias. Es licenciada en Periodismo y Comunicación y tiene un Máster en Periodismo Digital