La intérprete ha protagonizado ‘Maria Magdalena’ en el Teatre Nacional catalán y encarnará a una judía en ‘Retorno a Haifa’, del palestino Gassan Kanafani
En los aledaños del Teatre Nacional de Catalunya (TNC), en Barcelona, haciendo tiempo para la entrevista con Ariadna Gil, pasa una mujer corriendo. Pese a que lo que marca aquí el paisaje es la caseta de la churrería J. Alpuente y no los bosques de la Tierra Media viene a la cabeza la escena de la película El Señor de los Anillos en que la elfa Arwen, “estrella de la tarde”, huye con Frodo perseguidos por los Nazgûl. La mujer que corre resulta ser, precisamente, Ariadna Gil (Barcelona, 57 años), vestida de negro, morena, con el cabello al viento. Se detiene y esboza una sonrisa: “Quería llegar antes para maquillarme un poco, por la foto”. Luego, en el gran vestíbulo del TNC, nos senta...
remos en torno a una pequeña mesa cuyo sobre es un tablero de ajedrez. Las casillas negras son como sus ojos. Cálida y cercana, la actriz tiene algo hipnótica y encantadoramente melancólico.
Pregunta. Sorprende en Maria Magdalena, que ahora van a llevar de gira, la manera en que llena con su sola presencia el escenario, y mira que es grande el escenario principal del TNC. ¿Cómo se consigue eso?






