OpiniónTodo apunta a que la gobernabilidad va a buscarla en la relación con los ejecutivos locales, antes que con el Congreso.ESCRITOR, COLUMNISTA Y PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD EAFIT11.08.2026 22:01 Actualizado: 11.08.2026 22:01 Se suele decir que el Congreso en Colombia funciona como el partido de gobierno. El presidente, mediante nombramientos y contratos, logra armar las mayorías necesarias para sacar adelante su plan de gobierno. Es así como la base de la gobernabilidad del Ejecutivo está en la suma de medianos y pequeños partidos que se adhieren a su proyecto de gobierno a cambio de representación en el Estado.Esta aproximación a las relaciones entre la Rama Legislativa y la Rama Ejecutiva tuvo sentido hasta el gobierno pasado. Ante el radicalismo de ciertas reformas sociales propuestas por Petro, los jefes de los partidos se negaron a complacer al Ejecutivo. Dejaron de ser el partido de gobierno. Petro intentó resolver la situación comprando a los congresistas al menudeo, para saltarse los partidos, pero no le alcanzó para sacar el grueso de sus reformas. Lo ocurrido supuso un cuestionamiento a la interpretación de la docilidad del Congreso. La conclusión es que el Congreso es el partido de gobierno solo hasta cierto punto, en que las transformación y la agenda de gobierno implican un desafío al statu quo.Con el nuevo gobierno de Abelardo, las relaciones con el Congreso también parecieran ser más complejas que la de un partido de gobierno. Al menos en el corto plazo. Ya, en el primer lance, aquel para elegir el presidente del Senado, fue notoria la derrota del presidente Abelardo. Quedó claro que dispone solo de un puñado de curules propias y depende del Centro Democrático, el partido de Uribe, para comenzar a armar una mayoría en el Congreso. De allí la ambigua relación de rivalidad y necesidad que tiene con Uribe.¿Significa esta derrota una sumisión definitiva durante su mandato? Para nada, el Congreso está siempre dispuesto a negociar si el Ejecutivo propone términos aceptables. Es más, Abelardo pareciera estar optando por otra estrategia. Todo apunta a que la gobernabilidad va a buscarla en la relación con los ejecutivos locales, antes que con el Congreso.El comienzo de la próxima campaña puede ser el comienzo de una gobernabilidad consolidada desde las regiones.Tiene mucho sentido. En la práctica, las obras las ejecutan las alcaldías y gobernaciones, en su mayor parte con recursos del Estado central. El presidente puede saltarse la mediación de los congresistas si arma un esquema de articulación entre el Gobierno central y las demandas de recursos de los ejecutivos locales. Este esquema le permite vigilar que las obras efectivamente se hagan, al margen de los sobornos que se pierdan en el camino, y lo más importante: puede reclamar las obras como suyas.A falta de un partido con un número significativo de curules, el partido de Abelardo, Defensores de la Patria, puede encontrar en las próximas elecciones a gobernaciones y alcaldías una estrategia para construir una mayoría política basada en el poder regional. Dispone del presupuesto nacional para hacerlo. Puede ser que Defensores no pese en el Congreso actual, pero, a partir de 2028, desde las gobernaciones y las alcaldías tiene cómo apretar a los congresistas. Si no votan por los proyectos de ley e iniciativas del Gobierno, los pueden dejar sin participación en los recursos públicos de origen nacional que se gastan en el ámbito local.La intención de Abelardo de arrebatarle a Uribe la clase política de derecha, en la que hasta ahora ha fallado, será más factible cuando los candidatos de derecha necesiten el soporte del gasto público del Estado para ganar las elecciones locales. De momento, Abelardo tendrá que jugar con unas colectividades políticas en el Congreso que se antojan costosas para hacer cambios radicales en la arquitectura institucional del Estado. Tendrá que gobernar con las leyes existentes y los decretos que apruebe la Rama Judicial.En suma, el comienzo de la próxima campaña puede ser el comienzo de una gobernabilidad consolidada desde las regiones. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.