0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEcho de menos las serpientes de verano. Desde que en agosto de 1933 un señor aseguró haber visto la cabeza de un monstruo prehistórico surgiendo de las aguas del lago Ness, el caso se ha ido repitiendo en noticias, falsas o verdaderas, banales o ridículas, ayudando a pasar el rato a los que tienen más tiempo libre de lo habitual pero pocas ganas de calentarse demasiado la cabeza. CESAR MANSO / AFPCon el calor, apetece buscar y escuchar historias curiosas. Desde fiestas populares que se desmadran, pasando por robos absurdos, discusiones por una toalla mal colocada o el debate sobre si gallos y campanas pueden o no molestar el descanso de los veraneantes. ¿Recuerdan el presunto cocodrilo gigante que muchos aseguraron haber visto hace unos cuantos veranos en el río Pisuerga, cerca de Valladolid?Con el calor apetecen las historias curiosas, pero este es un género en decadenciaPero este es un género en decadencia. Cuando cada día nos vemos bombardeados por miles de vídeos en las redes sociales que compiten por nuestra atención en el menor tiempo posible, en verano tenemos la necesidad de parar. Estamos saturados de retos peligrosos, de excursiones extremas, de caídas grotescas y de algunos subgéneros de pesadilla, como por ejemplo canales y canales dedicados a los que revientan granos. Una noticia, por real que sea, se perderá en este mar de estímulos todos mucho más extravagantes.¿Y por qué hablar de noticias y realidad? Mucho mejor seguir cualquier cuenta con teorías delirantes sobre la Tierra plana, los beneficios de no protegerse ante un sol inclemente y, por supuesto, las vacunas criminales. No habrá manera de competir intentando explicar la creciente estadística del cáncer de piel, los brotes mortales de sarampión o las imágenes de astronautas girando alrededor de la Tierra.Hoy mismo, por ejemplo, mientra se dirigen hacia el lugar elegido para asistir al eclipse de sol o se estén encerrando en casa para verlo cómodamente en la tele, se pueden deleitar con los apocalípticos mensajes sobre cómo el Gobierno, el club Bilderberg y Soros quieren que miremos el eclipse para manipular nuestras mentes. Contra esta anaconda, no hay serpiente de verano que valga.
Serpientes y anacondas, por Glòria Serra
Echo de menos las serpientes de verano. Desde que en agosto de 1933 un señor aseguró haber visto la cabeza de un monstruo prehistórico surgiendo de las aguas del lago Ness, el caso se ha ido repitiendo en noticias, falsas o verdaderas, banales o ridículas, ayudando a pasar el...






