La Seguridad Social aplica una serie de coeficientes reductores de entre el 30% y el 0,5% a la pensión de los trabajadores que se retiren antes de alcanzar la edad ordinaria de jubilación, ya sea que lo hagan de forma voluntaria o involuntaria (despido objetivo, ERE, etc.). En caso de jubilación anticipada voluntaria, la penalización máxima es del 21% y la mínima del 2,81%. 7Ahora bien, el porcentaje final a aplicar dependerá principalmente de los años cotizados y de los meses que se adelante la jubilación: más años trabajados implica una reducción menor, mientras que más meses de adelanto suponen una mayor penalización.
La Seguridad Social solo tiene en cuenta que se adelanta la jubilación, aplicando sí o sí un coeficiente u otro independientemente de si se han cotizado 40 años o más. Estos coeficientes siempre han sido motivo de debate ya que multitud de trabajadores los consideran injustos. Uno de los últimos en hacerlo ha sido Vicente, un hombre de 81 años con más de 43 años trabajados en el sector bancario que tuvo que jubilarse a los 62 y ahora enfrenta una reducción de su pensión de por vida.
Una penalización del 8% por cada año de adelanto
Según cuenta el propio Vicente, tras cotizar más de 40 años pensaba que "si cumplías durante décadas, el sistema también cumpliría contigo". Sin embargo, al jubilarse a los 62 años le aplicaron un coeficiente reductor de un 8% por cada año de adelanto: tres años de adelanto supusieron una penalización del 24%. "Ese recorte no se aplica durante un tiempo limitado, sino que se queda para siempre", denuncia.










