El sector primario valenciano sufre una sangría continuada. Según denuncia La Unió Llauradora i Ramadera a partir de los datos de las últimas campañas de la Política Agraria Común (PAC), la Comunitat Valenciana ha perdido el 17,56 % de sus solicitantes de ayudas en apenas tres años, un descenso que sitúa al territorio valenciano a la cabeza del desplome en el conjunto de España.
Las cifras confirman que no se trata de una oscilación puntual, sino de un deterioro estructural a lo largo del periodo 2023-2027. De este modo, el territorio valenciano ha pasado de registrar 40.764 solicitudes en 2023 a contabilizar 33.607 en 2026, lo que equivale a la pérdida neta de 7.157 agricultores y ganaderos. En concreto, en 2024 se perdieron 3.288 solicitantes (un 8,07 %), en 2025 un total de 2.189 (el 5,84 %) y este año la cifra cae en 1.680 (el 4,76 %). En términos prácticos, casi uno de cada seis profesionales agrarios valencianos que solicitaban la PAC en 2023 ha salido del sistema.
El ritmo de abandono en la Comunitat Valenciana prácticamente duplica la media nacional y supera al registrado en el resto de las comunidades autónomas con mayores caídas. Tras la Comunitat Valenciana se sitúan Navarra, con el 15,13 %; La Rioja, con el 15,05 %, y Cataluña, con el 14,93 %. En total, en España se ha pasado de 622.404 a 563.095 solicitantes, lo que supone una reducción del 9,53 %.






