El toreo se ha quedado hu�rfano. Ca�a la noche a plomo, con toda su oscuridad a cuestas, sobre la �ltima Puerta Grande de Morante de la Puebla. Que entonaba un adi�s inesperado con la mano sobre una muchedumbre, en una vuelta al ruedo crepuscular, tras haberse cortado la coleta en acto inesperado. Le quitaban muestras del vestido de torear sobre la procesi�n como quien arranca reliquias. Apenas sin poder avanzar, no sin angustia. Gritos de ��Jos� Antonio Morante de la Puebla!� camino de la calle de Alcal�, alumbrado el t�nel de la arcada de los triunfos por las luces de los m�viles. Curiosamente, en paralelo, otras gentes mec�an a hombros por la puerta de cuadrillas a Fernando Roble�o, que era la despedida anunciada. Una tristeza inmensa flotaba sobre el ruedo.Morante se hab�a cortado la coleta a las 19.37 de la tarde. De improviso, tras pasear la vuelta al ruedo con las dos orejas del cuarto toro, que lo hab�a cogido de salida. En un ejercicio de superaci�n absoluta, del m�s valiente de los artistas, del m�s artista de los valientes. La plaza de Madrid, que se hab�a llenado a su reclamo ma�ana y tarde, se qued� muda. Y empez� a aplaudir mientras �l mismo se desatornillaba la casta�eta entre l�grimas. La emoci�n del momento dej� a todos en shock. No hab�a vuelta atr�s. Algunos le hab�an protestado la gloria. Ya ves. Despu�s de esa estocada perfecta. Y de haber toreado como nadie por la mano derecha. Pero no es esa la cosa ahora. Es el adi�s inesperado del Dios del toreo. La Puerta Grande esperaba abierta al m�s grande. Se va un mito viviente, leyenda viva, hacedor de una temporada antol�gica.Fernando Roble�o, que tambi�n se desped�a, abraza a Morante.EfeLa tragedia revolote� Las Ventas en el minuto 13 de las siete de la tarde. Morante se ce��a por chicuelinas inveros�miles, despu�s de la tijerilla gallista de rodillas, desbocado de �mpetu y confianza, con el toro de salida. Lo cogi� de lleno con la violencia de un atropello. La voltereta fue de latiguillo, terriblemente dura. Tanto, que el maestro qued� tendido en el ruedo, inerte. Lo levantaron las cuadrillas haciendo con sus manos camilla. Grogui, mareado, entre barreras le asist�an. Volvi� a la cara del toro, recompuesto pero no entero, mermado. Y aun as� hizo el toreo. Inigualable el empaque, la reuni�n, el arte. S�lo por una mano, la derecha, que era la �nica que se daba el toro. Memorable otra vez. MdlP ha sido este fin de semana la generosidad con may�sculas, la entrega infinita, y esa generosidad deb�a de alg�n modo ser correspondida.Morante, con el capote ante su primer toro de esta tarde.Borja S�nchez-TrilloEfeA Morante le hab�a correspondido antes un toro de considerable altura, grand�n, 615 kilos, uno de los tres cinque�os del notable env�o de Justo Hern�ndez. De salida vol� un saludo con sabor que concluy� elev�ndose por dos soberbias medias ver�nicas. Nada para lo que fue el quite -�qu� quite!- a la ver�nica, detenido el tiempo en un lance, volcado el pecho, hundido el ment�n, acompasado todo en una media ver�nica sideral. Contaba todav�a entonces el grand�n con un aire de toro bueno, esperanzador. De hecho lo aprovech� Fernando Roble�o, que nunca hab�a toreado una corrida de Garcigrande, a la ver�nica, queriendo imprimir clasicismo. Pero fueron casi las �ltimas en embestidas con viaje, pues ya en el inicio de faena empez� a quedarse corto, desfondado. MdlP abrevi� con torer�a y se atasc� con la espada contra el muro.A Fernando Roble�o, tras un toro manejable y mediocre, le embisti� el toro de su despedida con la excelencia como merec�a con su historial de hierros de pedernal. Una cosa superlativa este Tropical de Garcigrande. Y Roble�o lo goz� por las dos manos, como si fuera el �ltimo, que realmente lo era, hasta que al final de la faena, tan coreada, se dej� ir en el natural m�s sentido de su vida. Fiel a su curr�culo lo pinch� antes de enterrar la espada. Una oreja de peso. A continuaci�n sus hijos le cortaron la coleta tras 25 a�os de carrera.Hab�a abierto la corrida un toro de una perfecci�n de hechuras incre�ble, tan cortas las manos, tan entipado, tan serio a la vez. Saleroso descolgaba con un tranco espl�ndido, ese son de categor�a. Sergio Rodr�guez lance� suelto y por fuera, en seguida se puso por chicuelinas y tambi�n galle� por ellas. El garcigrande planeaba. La lidia fue mala, especialmente las tres veces que intervino Jes�s Fern�ndez, cruz�ndose por delante. Confirmaba alternativa Rodr�guez, que se hab�a ganado el puesto de este 12-O como ganador de la Copa Chenel. No se enter� mucho del toro, de sus claves, digo. Cuando m�s enganchado ven�a y m�s toreado iba, m�s profundidad sacaba. Bravo adem�s Saleroso, que lo quer�a todo por abajo.Sergio Rodr�guez se acopl� mejor y enton� m�s en la tercera serie por la mano derecha y en alg�n pasaje al natural. La plaza respet� la discreta faena, y tampoco se percat� del fondo del toro a tenor de las r�canas palmas en el arrastre. Rodr�guez lo hab�a matado con rectitud. No fue malo tampoco el sexto, pero no hubo brillos. Daba igual. La noticia estaba en otro sitio, en la Puerta Grande m�s triste del mundo, �sta del adi�s de Morante que deja el toreo hu�rfano.MONUMENTAL DE LAS VENTAS. Domingo, 12 de octubre de 2025. �ltima de Oto�o. Lleno de �no hay billetes�. Toros de Garcigrande, bien presentados, diferentes hechuras; extraordinarios 1� y 5�; manejable el 6�; de buen pit�n derecho el 4�; bajaron nota 2� y 3�.MORANTE DE LA PUEBLA, DE MALVA Y ORO. Cuatro pinchazos y estocada (silencio); gran estocada (dos orejas). Sali� por la Puerta Grande.FERNANDO ROBLE�O, DE GRANA Y ORO. Tres pinchazos y estocada desprendida (silencio); pinchazo y estocada desprendida (oreja). Sali� a hombros por la puerta de cuadrillas.SERGIO RODR�GUEZ, DE BLANCO Y ORO. Estocada. Aviso (saludos); pinchazo y bajoznazo (silencio).
Morante de la Puebla: adi�s del m�s grande por la Puerta Grande m�s triste del mundo
El toreo se ha quedado hu�rfano. Ca�a la noche a plomo, con toda su oscuridad a cuestas, sobre la �ltima Puerta Grande de Morante de la Puebla. Que entonaba un adi�s inesperado...








