NoticiaEl sismo de Chocó volvió a generar preguntas sobre una posible relación entre lluvias, fenómenos como El Niño y la actividad sísmica.Las condiciones meteorológicas del día en que ocurre un terremoto no son una causa comprobada de estos fenómenos. La preocupación está en otro punto: las lluvias posteriores pueden aumentar riesgos. Foto: Samir RojasPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD10.08.2026 13:17 Actualizado: 10.08.2026 13:18
El fuerte sismo registrado este lunes 10 de agosto en Colombia volvió a poner sobre la mesa una pregunta que suele aparecer después de un movimiento telúrico: ¿existe alguna relación entre las condiciones meteorológicas, las lluvias o fenómenos como El Niño y La Niña y la ocurrencia de terremotos?La respuesta de la evidencia científica es clara: no existe una relación comprobada entre el tiempo atmosférico de un día determinado y la ocurrencia de un terremoto. LEA TAMBIÉN Edificaciones colapsadas en Pereira, Manizales y Quibdó tras fuerte terremoto. Foto:EFE / Archivo particularAsí lo explicó Benjamín Quesada, decano de la Facultad de Ciencias e Ingeniería de la Universidad del Rosario, al referirse al movimiento telúrico que sacudió buena parte del país. El experto hizo una distinción entre el tiempo meteorológico —las condiciones de la atmósfera en un momento determinado— y el clima, que corresponde a cambios observados durante períodos mucho más prolongados.“Si estamos hablando realmente del tiempo, es decir, lo que pasó hoy a nivel del sol o de la lluvia en algún territorio, realmente no”, señaló Quesada al ser consultado sobre una posible relación entre las condiciones meteorológicas y los terremotos.El sismo ocurrió a las 7:34 de la mañana de este lunes y tuvo como epicentro una zona del departamento del Chocó. De acuerdo con los reportes conocidos durante la jornada, el movimiento fue percibido en diferentes regiones de Colombia y también en países vecinos. El Servicio Geológico Colombiano ha señalado que Colombia es un país sísmicamente activo y que registra miles de movimientos telúricos al año, aunque la mayoría no son percibidos por la población.En este caso, además, el sismo generó reportes de afectaciones en distintos municipios, mientras las autoridades avanzaban en la evaluación de daños y en la atención de la emergencia.Benjamín Quesada, decano de la Facultad de Ciencias e Ingeniería de la Universidad del Rosario. Foto:Universidad del RosarioEl tiempo de hoy no explica el terremotoUna de las dudas que surgieron después del sismo estuvo relacionada con las condiciones climáticas que atraviesa el país y, particularmente, con la presencia de lluvias en algunas de las regiones afectadas.Sin embargo, Quesada fue enfático en descartar que las condiciones meteorológicas registradas este lunes puedan explicar el terremoto.“La respuesta corta y clara desde la evidencia científica es absolutamente no, no tiene nada que ver”, afirmó.El investigador explicó que fenómenos como El Niño o La Niña han sido considerados en investigaciones que buscan establecer si las variaciones en las condiciones ambientales pueden modificar, de alguna manera, las presiones que actúan sobre las fallas geológicas. No obstante, aclaró que esto no significa que el estado del tiempo pueda desencadenar un terremoto.“Lo único que podemos ver es si hay fenómenos El Niño, La Niña, algunos han propuesto que podría cambiar la presión que hay sobre las fallas en algunos lugares del mundo, pero realmente el tiempo de hoy no tiene nada que ver con el terremoto”, sostuvo. LEA TAMBIÉN Cali, entre las ciudades más afectadas por el terremoto del 10 de agosto. Foto:Samir RojasEsto coincide con la explicación científica que ha dado el Servicio Geológico Colombiano sobre los sismos: estos movimientos están asociados principalmente con la liberación súbita de energía acumulada en la corteza terrestre, especialmente por el movimiento de las placas tectónicas y la actividad de las fallas.Por ello, fenómenos como una jornada particularmente lluviosa, una ola de calor o las condiciones atmosféricas de un determinado día no permiten anticipar que vaya a producirse un terremoto.¿Y el cambio climático?La discusión cambia cuando se habla de cambio climático, porque en este caso no se trata de las condiciones meteorológicas de un día o una semana, sino de transformaciones que ocurren durante décadas, siglos o incluso periodos más prolongados.Quesada explicó que, bajo determinadas circunstancias, los cambios asociados al calentamiento global sí pueden modificar las cargas que soporta la superficie terrestre. Sin embargo, se trataría de efectos secundarios y de largo plazo, no de una explicación para terremotos como el ocurrido este lunes en Colombia.“Si estamos hablando ahora del clima, del cambio climático que puede ocurrir sobre escalas de 100 o 1000 años, efectivamente cuando se derrite el hielo o cuando cambian las masas de agua en la Tierra, puede haber una presión más o menos importante sobre las fallas y suscitar algo de microsismicidad”, explicó.El experto insistió en que esto no significa que el cambio climático sea un factor determinante para aumentar de manera directa la ocurrencia de grandes terremotos. “No, en el peor de los casos sería un efecto de segundo orden”, señaló. LEA TAMBIÉN Uno de los mecanismos que mencionó es el denominado rebote estático, asociado con el derretimiento de grandes masas de hielo. Al desaparecer parte de ese peso, la superficie terrestre puede experimentar movimientos y cambios en las presiones que actúan sobre las estructuras geológicas.“Lo que puede hacer es derretir unas masas de hielo y entonces puede haber lo que se llama un rebote estático y entonces ahí la Tierra se sube y puede haber efectivamente una menor presión sobre las fallas”, explicó.Al menos 20 estructuras colapsaron en Cali por el terremoto con epicentro en Chocó, el 10 de agosto. Foto:Juan Pablo Rueda / EL TIEMPOTambién existe el efecto contrario en zonas costeras. El aumento del nivel del mar implica una mayor carga de agua sobre determinadas áreas, lo que puede modificar las presiones sobre estructuras geológicas cercanas.“En otros casos el cambio climático lo que puede hacer es aumentar el nivel del mar y entonces ahí hay mayor presión sobre las zonas costeras y, por lo tanto, las fallas que pasan por ahí”, agregó.La diferencia fundamental está, entonces, en la escala temporal. Mientras las condiciones meteorológicas de este lunes no explican el sismo ocurrido en Chocó, algunos cambios ambientales producidos durante periodos prolongados pueden generar modificaciones físicas capaces de influir marginalmente sobre determinados sistemas geológicos.El verdadero riesgo cuando después del sismo llegan las lluviasAunque las lluvias no sean responsables de provocar el terremoto, sí pueden convertirse en un factor adicional de riesgo después de que ocurre un movimiento de gran magnitud.Esta situación resulta particularmente relevante en las zonas que quedaron afectadas por el sismo, donde las autoridades realizan inspecciones para determinar el alcance de los daños y establecer las necesidades de la población.Quesada explicó que después de un terremoto las comunidades pueden quedar en una condición de mayor vulnerabilidad. Las viviendas pueden presentar daños, las vías pueden quedar comprometidas y las personas pueden perder parte de sus condiciones básicas de seguridad. “Cuando hay un sismo la gente está muy vulnerable”, afirmó el experto.En ese escenario, un evento climático posterior, como una lluvia fuerte, puede agravar las consecuencias. Una vivienda que quedó debilitada por el movimiento telúrico puede tener mayores dificultades para soportar precipitaciones, mientras que las condiciones del terreno también pueden favorecer otros fenómenos asociados, especialmente en zonas montañosas. LEA TAMBIÉN Catedral de Manizales afectada por terremoto Foto:ARCHIVO PARTICULAR“Lo que puede haber es una mayor vulnerabilidad a cualquier evento climático adicional. Estamos hablando de fuertes lluvias, de sequías, la gente puede perder entonces su casa. Entonces, cualquier gota adicional desde el clima puede hacer derramar el vaso”, explicó Quesada.La advertencia, por tanto, no apunta a que las lluvias puedan provocar el terremoto que acaba de ocurrir, sino a que las condiciones meteorológicas posteriores pueden agravar la situación de comunidades que ya quedaron expuestas por el movimiento telúrico.Por esa razón, el experto llamó la atención sobre la necesidad de mantener una respuesta institucional activa durante los días posteriores al sismo.“Una atención particular de las autoridades, en particular de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, es fundamental en estos momentos”, concluyó.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud @CaicedoUcros Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.














