El sismo de Chocó volvió a generar preguntas sobre una posible relación entre lluvias, fenómenos como El Niño y la actividad sísmica.

La distancia al epicentro, el terreno y las características de las construcciones pueden hacer que un mismo movimiento se sienta más o menos tiempo.

El terremoto de magnitud 7,4 registrado en Chocó muestra por qué una sola cifra no permite medir los daños de un movimiento.

El sismo de 7,4 vuelve a poner la mirada sobre una región con antecedentes de grandes terremotos, como el de 1979, de magnitud 7,2.