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El terremoto de magnitud 7,4 reportado en Colombia reactivó el análisis sismológico sobre el comportamiento de las fracturas tectónicas alejadas del foco principal. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) localizó el evento a unos 5 kilómetros al oriente de San José del Palmar, Chocó. Este tipo de acontecimientos de alta energía permite examinar la propagación de las ondas y la transferencia de esfuerzos a enormes distancias.
La región sudamericana alberga una extensa zona de subducción propensa a la activación de fallas distantes. Documentos del USGS confirman antecedentes donde sismos de gran tamaño generaron un incremento de movimientos telúricos en zonas remotas a la ruptura original. Conceptos como magnitud e intensidad resultan fundamentales para determinar el alcance exacto de la influencia sísmica en la zona.
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Sí. El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) confirma que un evento telúrico de gran magnitud “a veces” desencadena temblores en regiones lejanas. Este fenómeno, denominado activación dinámica, ocurre cuando las ondas del movimiento sísmico inicial atraviesan zonas vulnerables o estructuras volcánicas propensas a romper la estabilidad del terreno.











