NoticiaEl movimiento de este lunes vuelve a poner en discusión la vulnerabilidad de las construcciones y la necesidad de avanzar en reforzamientos.Terremoto en Colombia Foto: EL TIEMPOPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD10.08.2026 09:54 Actualizado: 10.08.2026 09:54

El fuerte sismo registrado este lunes 10 de agosto en el occidente de Colombia dejó afectaciones en diferentes estructuras y volvió a poner sobre la mesa una de las principales preocupaciones frente a un terremoto: la capacidad de las edificaciones para soportar el movimiento y permanecer en pie. LEA TAMBIÉN El temblor, registrado a las 7:34 de la mañana, tuvo como epicentro el departamento del Chocó y fue sentido con fuerza en varias zonas del país. Durante las horas posteriores comenzaron a conocerse reportes de daños, entre ellos derrumbes y agrietamientos en edificaciones de ciudades como Quibdó, Manizales y Cali.Afectaciones en Cali por terremoto el 10 de agosto. Foto:Juan Pablo Rueda / EL TIEMPOLas imágenes de estructuras afectadas recuerdan que la magnitud de un sismo no es el único elemento que determina el daño que puede producir. También resulta determinante la vulnerabilidad de las construcciones.Para Luis Caballero, ingeniero y candidato a doctor de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de La Sabana, los daños estructurales durante un terremoto suelen ser consecuencia de una combinación de factores.“Durante un sismo, las estructuras suelen colapsar por errores de diseño, mala calidad de la construcción, materiales deficientes, irregularidades estructurales o falta de cumplimiento de la norma sismorresistente”, explica el investigador.Caballero advierte que, en la mayoría de los casos, no existe una única razón que explique el colapso de una edificación. “Generalmente no se trata de una sola causa, sino de varias fallas que reducen la capacidad de la estructura para resistir el movimiento”, señala.El ingeniero Luis Caballero explica qué debe revisarse en una edificación. Foto:Universidad de La SabanaUna edificación puede parecer segura y no serloUna de las principales dificultades para los ciudadanos es determinar si el lugar en el que viven, trabajan o estudian está preparado para soportar un terremoto. Según Caballero, una inspección visual no permite establecer con certeza el nivel de seguridad de una construcción. “A simple vista no se puede saber con certeza”, afirma.Por esta razón, cuando existen dudas sobre la capacidad de una edificación, el experto recomienda realizar un estudio de vulnerabilidad sísmica a cargo de un profesional especializado.Este análisis contempla diferentes aspectos de la construcción. Entre ellos están la inspección física de la edificación, la revisión de los planos y el análisis de su comportamiento estructural. Dependiendo de las condiciones encontradas, también pueden ser necesarios ensayos de materiales y estudios del suelo.“Con esto se puede estimar cómo respondería la estructura ante un sismo y si requiere reforzamiento”, explica Caballero. LEA TAMBIÉN El temblor tuvo una magnitud de 7,4. Foto:CortesíaEl procedimiento está contemplado dentro de la normativa sismorresistente colombiana NSR-10, que establece los criterios que deben tenerse en cuenta para el diseño y construcción de edificaciones capaces de responder adecuadamente ante movimientos sísmicos.Diseño, materiales y construcción: los factores que pueden marcar la diferenciaPara que una estructura tenga un comportamiento adecuado durante un terremoto, el proceso debe comenzar desde su diseño. “Debe haber sido diseñada por profesionales, construida siguiendo los planos y con materiales de buena calidad”, señala el investigador.Pero no basta con que una construcción haya cumplido los requisitos durante su levantamiento. La cimentación, el mantenimiento y las modificaciones posteriores también pueden afectar su capacidad para responder frente a un movimiento telúrico.Caballero destaca que una edificación debe contar con “una cimentación adecuada” y recibir mantenimiento durante su vida útil. Además, cualquier modificación debe realizarse con acompañamiento técnico.Una remodelación aparentemente sencilla puede tener consecuencias sobre la estabilidad de una construcción si implica intervenir elementos estructurales sin evaluar previamente sus efectos. Por eso, el experto advierte que las edificaciones antiguas requieren especial atención.“Si es una construcción antigua, debe evaluarse y, si no cumple con los requisitos actuales, reforzarse y actualizarse a la norma vigente”, sostiene.El 83 % de hospitales podría requerir reforzamientoLa vulnerabilidad adquiere una dimensión especialmente preocupante cuando se habla de hospitales. Estos edificios tienen una condición particular frente a los terremotos: no solo deben evitar el colapso, sino que deberían permanecer operativos después de una emergencia para atender a las personas afectadas.Caballero ha desarrollado una investigación en la que estudia precisamente el riesgo sísmico de los hospitales y la necesidad de fortalecer este tipo de infraestructura.Uno de los datos más relevantes de su investigación señala que 83 % de los hospitales analizados podría presentar fallas estructurales ante un gran terremoto.El dato pone de relieve la necesidad de que las autoridades no esperen a que ocurra un desastre para revisar el estado de las edificaciones esenciales. LEA TAMBIÉN Daños y afectaciones a la infraestructura generados por el temblor de este lunes. Foto:Redes sociales“Los gobiernos, además de exigir el cumplimiento de la norma sismorresistente, deben realizar inventarios y priorizar la evaluación y el reforzamiento de colegios, hospitales y demás edificaciones públicas”, plantea Caballero.La preocupación es mayor en el caso de los centros médicos porque su funcionamiento resulta indispensable inmediatamente después de un terremoto.“En especial, los hospitales y centros de emergencia deben permanecer operativos después de un sismo”, enfatiza.Un hospital que queda inutilizado por daños estructurales durante un terremoto puede convertirse, paradójicamente, en otra de las consecuencias de la emergencia. Mientras aumenta la demanda de atención médica, disminuye la capacidad instalada para responder.¿Qué pueden hacer los ciudadanos?Después de un sismo fuerte, es habitual que las personas observen grietas, desprendimientos u otros daños en sus viviendas y se pregunten si la estructura está en riesgo.Sin embargo, Caballero insiste en que no es recomendable determinar la seguridad de un inmueble únicamente a partir de una observación superficial.La alternativa es solicitar una evaluación profesional de vulnerabilidad sísmica, especialmente cuando existen daños visibles, se trata de una construcción antigua o se han realizado modificaciones importantes.Afectaciones en Pereira. Foto:Archivo particular“Las personas deberían solicitar estudios de vulnerabilidad sísmica de sus propiedades para saber cómo podrían responder ante un sismo y si necesitan reforzamiento”, recomienda.La evaluación permite pasar de una percepción de riesgo a un diagnóstico técnico que puede determinar qué elementos deben intervenirse y cuáles son las medidas necesarias para mejorar la capacidad de la estructura.El reto de preparar las ciudades antes del próximo terremotoEl sismo de este lunes deja nuevamente en evidencia que la preparación frente a un terremoto no puede limitarse a las recomendaciones sobre qué hacer durante el movimiento. La seguridad también depende de las condiciones de las edificaciones mucho antes de que ocurra el evento.Para Caballero, una estrategia de prevención debe incluir el cumplimiento efectivo de las normas de construcción, la identificación de las edificaciones más vulnerables y programas de reforzamiento que prioricen aquellas cuya operación resulta fundamental durante una emergencia. LEA TAMBIÉN La tarea es particularmente importante en hospitales, colegios, centros de atención de emergencias y otras edificaciones públicas.El experto plantea que los gobiernos deben avanzar en inventarios que permitan saber cuáles construcciones requieren intervención y establecer prioridades para reducir el riesgo.Afectaciones en Pereira. Foto:Archivo particularEl sismo ocurrido este 10 de agosto vuelve así a poner el foco sobre una realidad que muchas veces queda relegada hasta después de una emergencia: la capacidad de una ciudad para enfrentar un terremoto depende también de qué tan preparadas están sus estructuras.Y como advierte Caballero, determinar esa capacidad no es algo que pueda hacerse simplemente mirando las paredes de una vivienda o un edificio. “A simple vista no se puede saber con certeza”.La evaluación técnica, el reforzamiento de las estructuras vulnerables y el cumplimiento de las normas sismorresistentes son, en ese sentido, parte de una tarea de prevención que debe comenzar antes de que ocurra el próximo gran terremoto.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud @CaicedoUcros Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.