La ayuda de padres a hijos para pagar la entrada de un piso es cada vez más habitual, pero puede tener consecuencias fiscales si se hace mediante una simple transferencia. Según explica David Jiménez, abogado experto en herencias, Hacienda puede interpretar ese dinero como una donación si no existe una justificación jurídica distinta. “Si quieres que la entrada a un piso no sea donación, ya que Hacienda va a entender que lo es, tienes que hacer un contrato de préstamo”, señala Jiménez. La clave, según explica, está en formalizar por escrito la entrega del dinero y dejar claro que existe obligación de devolución. Ese préstamo entre familiares debe ser real y no una fórmula utilizada únicamente para evitar impuestos. Jiménez insiste en que “los préstamos se devuelven”, por lo que debe existir una devolución efectiva del dinero conforme a las condiciones que se hayan pactado entre ambas partes. Si no se devuelve el importe y Hacienda considera que el préstamo era solo una apariencia, la operación podría ser tratada finalmente como una donación encubierta. Eso podría implicar el pago del impuesto correspondiente y, dependiendo del caso, también intereses o posibles sanciones. El tratamiento fiscal de las donaciones de padres a hijos, además, varía mucho según la comunidad autónoma. En algunos territorios existen bonificaciones muy elevadas, mientras que en otros la cantidad a pagar puede ser significativamente mayor, especialmente cuando las sumas entregadas son altas. Por eso, antes de entregar dinero para comprar una vivienda, Jiménez recomienda definir claramente si se trata de una donación o de un préstamo. Si se opta por esta última fórmula, el contrato y la devolución deben ser auténticos, porque no basta con llamar “préstamo” a una transferencia para que Hacienda la considere como tal. La ayuda de padres a hijos para pagar la entrada de un piso es cada vez más habitual, pero puede tener consecuencias fiscales si se hace mediante una simple transferencia. Según explica David Jiménez, abogado experto en herencias, Hacienda puede interpretar ese dinero como una donación si no existe una justificación jurídica distinta.