0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialCada mes, una persona transfiere 1.500 euros a la cuenta de su padre para que pueda pagar la residencia. El dinero tiene un destino concreto y responde a una necesidad real, pero ante Hacienda la forma de realizar ese pago puede marcar la diferencia a la hora de demostrar que no se trata de una donación.Las expertas consultadas coinciden en que la opción más segura es pagar directamente a la residencia, al cuidador o al centro sanitario. “Es fundamentalmente un tema de prueba”, explica Maria José Gómez Garcia, presidenta de la sección de Derecho Fiscal y Financiero del ICAB. Si el dinero pasa primero por la cuenta del familiar, puede resultar más difícil acreditar posteriormente cuál ha sido su destino real y la Agencia Tributaria podría pedir explicaciones sobre esos movimientos.Pagar directamente deja un rastro mucho más claroLa diferencia práctica está en el recorrido que hace el dinero. Si los 1.500 euros salen de la cuenta del hijo y llegan directamente a la residencia, el movimiento queda vinculado desde el primer momento con ese gasto. En cambio, si primero se ingresan en la cuenta del padre o de la madre, aparece un paso intermedio que después puede ser necesario explicar.Ariadna Benages, abogada de Benages Advocats, señala que esa transferencia al familiar puede complicar la justificación si más adelante Hacienda pide acreditar qué se hizo con el dinero. El ingreso, por sí solo, no demuestra que la cantidad acabara destinándose íntegramente a pagar la residencia, el cuidador o un servicio sanitario.Por eso, Maria José Gómez Garcia, presidenta de la sección de Derecho Fiscal y Financiero del ICAB, recomienda que el pago quede asociado de la forma más directa posible al gasto concreto. Que el destinatario sea la propia residencia y que el importe coincida con la factura permite reconstruir con mucha más facilidad la operación si en algún momento la Administración solicita explicaciones.Qué poner en la transferencia y qué documentos conviene conservarSi el pago se realiza por transferencia bancaria, Maria José Gómez Garcia, presidenta de la sección de Derecho Fiscal y Financiero del ICAB, recomienda que el concepto deje claro desde el principio a qué corresponde el movimiento. No es lo mismo un ingreso genérico que una transferencia identificada como pago de la residencia de un familiar.También conviene conservar los justificantes bancarios.Ariadna Benages, abogada de Benages Advocats, aconseja guardar además las facturas, los contratos con la residencia o con la empresa que presta los cuidados y cualquier otra documentación que permita relacionar cada pago con el servicio efectivamente recibido. La idea es que las cifras cuadren entre sí y que pueda reconstruirse con facilidad el recorrido del dinero si Hacienda pide explicaciones.En la práctica, cuanto menos recorregut faci el dinero y más fácil sea vincular cada pago con una factura concreta, más sencillo será acreditar ante Hacienda cuál era su finalidad. No se trata solo de pagar la residencia, sino de poder demostrar de forma clara cómo y para qué se hizo cada abono.
¿Pagas 1.500 euros al mes por la residencia de tus padres? Es mejor no transferirles el dinero
Abonar directamente el coste al centro facilita demostrar el destino del dinero y reduce el riesgo de que Hacienda lo interprete como una donación, según voces expertas






