El nadador de 18 años afronta los Europeos de natación tras batir las plusmarcas nacionales en 50, 100 y 200 metros libre. Este lunes disputa el 4x200 masculino

Luca Hoek tiene el cuerpo de un adolescente y la musculatura longilínea y fluida de los peces. “Mi gran virtud”, dice, “es que si me pongo un objetivo siempre lo mejoro; nunca me paro. Es una fuerza más mental que física”.

La mirada atenta, brillante, del muchacho de 18 años, refleja el reverso espiritual del evidente prodigio biológico. Todos lo vieron. El 27 de junio en la piscina Son Hugo de Palma de Mallorca, en la final de 100 metros de nado libre del Open de España, este nadador nacido en Sitges salió del poyete como se catapultan los deportistas que levantan tres veces su peso en una sentadilla: potencia para empujar casi 300 kilos, saltar y romper el agua en posición de flecha. Casi 12 metros de nado subacuático en 4 segundos, 29 brazadas para ir, 22,63 segundos en el primer 50, y 35 brazadas para regresar en un total de 47,72 segundos. Récord nacional. Tiempos que colocan a España en una situación inédita en su historia.

El Open de Palma puede ser recordado como un hito. Es la primera vez que los velocistas españoles del equipo masculino conforman un cardumen suficientemente poderoso como para aspirar a nadar una final mundialista de relevos de 4x200. El líder es Hoek. Esta semana, en el Europeo de natación que se celebrará en París hasta el 16 de agosto (Teledeporte y TVE PLay), el equipo tendrá ocasión de consolidarse mientras apunta al horizonte: los Mundiales de Budapest del año que viene y los Juegos de Los Ángeles de 2028.