En España, el encarecimiento de la vida está convirtiéndose en todo un desafío que reconfigura anualmente la forma en que la sociedad afronta las vacaciones. Según una encuesta de Randstad a una muestra representativa de casi 5.700 trabajadores, se ha concluido que el 73,9% de los encuestados ya han tenido que modificar sus hábitos cotidianos de consumo. Además, el 77,3% afirma que el aumento del coste afecta directamente a sus vacaciones.La diferencia en los hábitos de consumo no afecta a todos por igual, ya que el 77,8% de las mujeres ha tenido que cambiarlos frente al 70% de los hombres.
El presupuesto en estas fechas ha sido el mayor perjudicado y los trabajadores han tenido que optar por distintas alternativas. Según el estudio, el 40% optará por reducir la duración de su viaje, pero con el mismo destino. El 37,2%, en cambio, optará por cambiar el destino a uno más económico. Por último, un minoritario 22,7% mantendrá sus vacaciones sin modificaciones ni cambios en los presupuestos.
Volviendo a la diferencia del impacto según el género, mientras que el 80% de las mujeres sufrirá un mayor ajuste global en sus días festivos, el 74,6% de los hombres sufre este ajuste.
Respecto a la edad, el grupo entre 25-44 años es el más afectado por el ajuste en sus vacaciones. Esto es debido principalmente a que es el grupo más afectado por las hipotecas y los alquileres. Un escalón por debajo se encuentra el grupo de mayores de 45 años, donde el 76% ha sufrido cambios en el presupuesto. Por último, los jóvenes de entre 18-24 años son los menos afectados, con un 73,5%, ya que son los que menos obligaciones financieras suelen tener. Estas estadísticas señalan la cuesta financiera española en las vacaciones.







