OpiniónEl reto de Abelardo De la Espriella será demostrar si gobernará con respeto por las instituciones o impondrá una agenda de confrontación.PROFESORA DE ESCRITURA CREATIVA, COLUMNISTA Y ESCRITORA09.08.2026 23:01 Actualizado: 09.08.2026 23:01 Hace cuatro años escribí para otro diario un artículo titulado ‘El enigma de los dos Petros’, en el que planteaba cómo, al estilo de Dr. Jekyll y Mr. Hyde, Petro tenía un lado conciliador y democrático y otro autocrático y abusivo. Recuerdo que los primeros meses la pregunta de fondo era cuál de los dos ganaría la mano a lo largo de los cuatro años siguientes. En sus primeros meses nombró a personajes como José Antonio Ocampo en la cartera de Hacienda, a Cecilia López en Agricultura, Alejandro Gaviria en Educación o Néstor Osuna en Justicia, cargos que en su momento fueron un parte de tranquilidad para quienes creemos en la democracia, las instituciones y el Estado social de derecho.Sin embargo, el carácter autocrático del mandatario, su incapacidad para mediar y su desinterés por escuchar a quienes conocen de los temas llevaron a rupturas constantes, así como a nombramientos de personajes no aptos para los cargos.Con esto en la memoria, no puedo evitar preguntarme: ¿cuál Abelardo De La Espriella irá a gobernarnos? ¿Será el que dice defender las libertades individuales, respetar las instituciones y apostarle a una mayor autonomía de las regiones? ¿O será más bien el que amenaza con rupturas diplomáticas con gobiernos de izquierda, y nos hace temer una mano dura sin controles? Una vez más, comienza el periodo de prueba para definir el talante definitivo de un gobierno que genera un inmenso recelo en quienes estamos a favor de las instituciones y defendemos las reglas de juego.Con nombramientos como el de Viviane Morales en Educación y Paola Holguín en Cultura, De La Espriella está metiendo a Cristo en las aulas y amenazando con una batalla cultural, banderas rojas innegables. Pero luego encontramos nombres como los de Fabio Arjona en Ambiente y Desarrollo Sostenible, Rodrigo Lara como ministro del Interior, o Elsa Noguera en Transporte, y vemos que también hay un lado técnico en este gobierno que pone a personas con probada experticia en los temas sobre los que tendrán injerencia.Si Gustavo Petro ganó con un margen del 3 %, Abelardo De La Espriella lo hizo apenas con el 1 %. Que entienda entonces este hecho factual, que reconozca los méritos de su antecesor, que le dé continuidad a lo que está funcionando y desmonte la narrativa de las batalla cultural sería un comienzo alentador para quienes no votamos por él y vemos con temor el simbolismo guerrerista de su gobierno. Ojalá nos saque de la espiral infernal de decepciones cuatrienales que nos llevan a cambiar de rumbo radicalmente dada la decepción vivida con el gobierno inmediatamente anterior.Está metiendo a Cristo en las aulas y amenazando con una batalla cultural, banderas rojas innegablesEl 7 de agosto de 2022 fue una fiesta del pueblo. Junto a Petro estaban los jóvenes, las organizaciones de base, los sindicalistas, indígenas, comunidades afros, quienes se sintieron por primera vez incluidos en una celebración histórica que por fin sintieron como suya.En su discurso de posesión de entonces, Petro habló a sus electores, a quienes dijo cuanto esperaban oír. Pensé entonces que un verdadero demócrata gobierna para todos, empatiza con las preocupaciones de otros, las agencia aun si las considera infundadas, pero que Petro olvidó hablarles también a quienes le temían y no votaron por él, del mismo modo que de la Espriella tampoco supo dirigirse a quienes temen lo peor de su gobierno.Ojalá salgamos de la narrativa caudillista y confrontativa para entrar en una fase más conciliadora y democrática. Van a ser cuatro años muy difíciles de todos modos. Pero si triunfa la mejor versión de los dos Abelardos que alcanzamos a entrever en estos primeros días, quizá el balance al final no sea del todo negativo. Ojalá no derriben ni arrasen todo lo hecho hasta ahora solo porque lo hizo el gobierno anterior. Ojalá el rigor técnico, el estudio mesurado de los temas y el espíritu conciliador prevalezcan sobre el discurso marcial. Ojalá.MELBA ESCOBAR En X: @melbaes Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
El péndulo de la desgracia
El reto de Abelardo De la Espriella será demostrar si gobernará con respeto por las instituciones o impondrá una agenda de confrontación.











