Hay quien dice que est� inspirado en el mism�simo templo del rey Salom�n. Tambi�n que su misi�n era tapar una de las puertas del infierno y que una de las torres, la llamada Casa de Aguas, acogi� un laboratorio secreto de alquimia custodiado por brujas y hechiceros. No en vano, los obreros que levantaron el madrile�o Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial por orden de Felipe II reportaron extra�as visiones y no pararon de escuchar gritos y lamentos durante los 21 a�os que duraron las obras, de 1563 a 1583, en los que hac�an turnos para trabajar las 24 horas sin descanso.La lista de leyendas que rodean a la considerada octava maravilla del mundo en su �poca y Patrimonio de la Unesco desde 1984 no cesa, incluida su ubicaci�n a los pies del monte Abantos de la sierra de Guadarrama, foco de fuerzas tel�ricas donde las haya.Explanada con las antiguas casas de oficios.Fue el lugar elegido por el monarca "para recordar la victoria sobre Francia en la batalla de San Quint�n el 10 de agosto (San Lorenzo) de 1557 y, de paso, crear el pante�n familiar que quer�a su padre, Carlos I", explica Jes�s Manuel Mor�n, presidente de la Asociaci�n profesional de gu�as de turismo de la Comunidad de Madrid (APIT), mientras recorre parte de los 33.327 metros cuadrados del complejo, en el que hay cabida para una bas�lica, una sacrist�a, dos palacios, un colegio, salas capitulares con obras de El Greco, Tiziano,Tintoretto, Vel�zquez o El Bosco y dos panteones.Sin olvidar "una de las bibliotecas m�s valiosas del planeta, s�lo por detr�s de la del Vaticano de Roma, con 50.000 vol�menes, manuscritos en hebreo, �rabe y griego y una impresionante esfera armilar del sistema solar construida en Florencia en 1585 que Fernando de Medici regal� al rey Felipe II", a�ade el expertoInterior de la biblioteca del monasterio.La joya del Renacimiento espa�ol forma parte de las 479 visitas guiadas que la entidad ofrece este verano por la regi�n, no s�lo en el centro, sino m�s all� de la M-30, mezclando arte con historia, literatura, gastronom�a y vida cotidiana desde otra mirada. Y con varios grados menos que en la capital...Todo se da cita en San Lorenzo, poblaci�n que naci� al amparo de Felipe II primero y de Carlos III despu�s, quien la convirti� "en la primera ciudad de vacaciones de Espa�a", apunta Natalia Guti�rrez, otra cicerone de la APIT.Fachada del Mercado P�blico."Permiti� que se pudiera construir alrededor del monasterio, cre�ndose una estructura urban�stica con palacetes para la corte", argumenta frente a algunas de estas casas como las del Marqu�s de Campo Villar, mayordomo real, el C�nsul de Francia, el Duque de Alba, el de Medinaceli o el Alcalde Mayor.Otro edificio destacado es el de la Fonda de los Milaneses, con su planta rectangular de cuatro fachadas y cuatro alturas. Era propiedad de unos promotores de entonces, el matrimonio formado por Juan Carlos Andi�n y Mar�a P�rez. Y es que el mercado inmobiliario viene de lejos. "No s�lo se compraban viviendas, sino que se alquilaban a otros nobles o comerciantes", contin�a Guti�rrez.El Teatro Real Coliseo de Carlos III.De esta �poca son tambi�n los Cuarteles Reales, el de Inv�lidos, el Mercado P�blico, el hospital de San Carlos, las Cocheras del Rey o el Teatro Real Coliseo de Carlos III, que ofrece visitas teatralizadas y un atractivo programa de est�o, al que se unen los conciertos del monasterio y la Casa de la Cultura, que fue la primera Casa de Oficios levantada en el pueblo, la Feria del Libro antiguo y de ocasi�n..La lista de planes estivales sigue con festivales como el Internacional —con �pera, danza, zarzuela, teatro, m�sica cl�sica, t�teres...— o Escena Escorial, centrado en las artes esc�nicas. Hay que sumar las fiestas patronales de agosto que acaban de arrancar con motivo de la onom�stica de San Lorenzo en la que no faltan verbenas, conciertos, actividades culturales, desfiles, gigantes y cabezudos, jornadas de deportes populares y la hist�rica Traves�a de las Cumbres Escurialenses (una marcha de monta�a de 22 kil�metros que se celebra el 15 de agosto) como cierre, entre otras muchas actividades.Gastronom�a serrana con esenciaPatio del restaurante de cocina salvaje Montia.Por otro lado, San Lorenzo resalta por su oferta culinaria, con restaurantes tradicionales como El Charol�s, emblema del cocido madrile�o, El Asador del Rey o Cava Alta, y otros m�s innovadores como Montia, que se ha ganado una estrella Michelin y dos soles Repsol con su "cocina salvaje ligada a la sierra, a sus ritmos y a sus productos", se�ala su chef, Dani Ochoa, quien apuesta por la recolecci�n silvestre y los ciclos naturales como �nica br�jula necesaria.�l trabaja directamente con los ganadores y agricultores de la zona para montar los dos men�s degustaci�n y el tercero de entre semana. �ste es su lema: "Para cocinar m�s que un cuchillo necesitamos unas botas de monte".El huerto de Dani Ochoa.Lo que no le da el terru�o y su huerto no se sirve. Este �ltimo se encuentra justo enfrente de los comensales en un agradable patio con toques decorativos que remiten de nuevo al lugar donde nos encontramos. De los muebles de madera a las pieles expuestas sobre las sillas, los uniformes del atelier local Afora o la vajilla personalizada de cer�mica del taller de una artista del pueblo, Isabel Companys.En este oasis serrano surgen platos que var�an por temporadas como la tortilla de chalotas, galleta de pat� de paloma y tosta de cangrejo, la trucha con lepidio y champi��n, la colmenilla a la real, el cabrito de Guadarrama, la alb�ndiga de morcilla confeccionada con los recortes del propio guiso, los callos de toda la vida, la paloma torca en su jugo y lombarda o el arroz con costilla de jabal�.El plato de temporada colmenilla a la royal.Tambi�n son aut�ctonos los vinos naturales, con m�nima intervenci�n, sin filtrar y sin sulfitos. Y la ensalada de espinacas y helado de queso de postre, una sorprendente mezcla a la que se apunta la fistulina hep�tica y almendra amarga, que al probarla la mente de uno se va a las cerezas amarenas, pero que en realidad no es otra cosa que una seta.La ruta gourmet sigue en el obrador Abantos, con su pan artesano como se hac�a anta�o, con masa madre de cultivo y harinas ecol�gicas, o en la microhelader�a Campo a trav�s, donde dos j�venes pastoras ofrecen un �nico sabor al d�a reci�n hecho con la leche de sus cabras.Los responsables del obrador Abantos.Tambi�n hay que probar los de Los Valencianos, negocio abierto en 1942 donde triunfan igualmente el turr�n, los batidos, la limonada y la horchata de chufa que elaboran all� mismo, en la calle de las Fraguas.De ese a�o es, adem�s, la carnicer�a La Vaquita de Barcala, en la c�ntrica calle del Duque de Medinaceli, con su gran selecci�n de ib�ricos. �M�s delicatessen escurialenses? Las bizcotelas (dulces t�picos de la localidad) de la cafeter�a-pasteler�a Alaska o los quesos elaborados a mano de La Cabezuela.Las dos pastoras que han creado la helader�a Campo a trav�s.Puedes seguir a El Mundo Viajes en Facebook, X e Instagram y suscribirte a nuestra newsletter aqu�