Nieves López
Aranda de Duero (Burgos), 9 ago (EFE).- Noche de raíces y de rock en español, de agradecimientos y de homenajes, de drones y de estrellas, la que ha puesto fin a la vigésimo novena edición de Sonorama Ribera, que desde el miércoles se ha celebrado en Aranda de Duero (Burgos), en la que han reinado La M.O.D.A. y Leiva, que ha rendido un emotivo homenaje a Robe Iniesta.
Una imagen casi en blanco y negro de los integrantes del septeto burgalés proyectada en las inmensas pantallas que han enmarcado este año los escenarios principales ha servido como pistoletazo de salida. Ataviados con sus imprescindibles camisetas blancas y entonando su ‘San Felices’ ha arrancado una actuación en la que han ido desgranando los grandes éxitos conseguidos ya en sus tres lustros de trayectoria.
‘ALSA pa’Madrid’ ha servido de prólogo a David para recordar cómo su primera participación en Sonorama fue en una carpa ante una treintena de personas. Nada que ver con la marea humana que esta noche les ha respaldado y coreado junto a ellos sus temas. ‘Una canción para no decir te quiero’, ‘Mil demonios’ o ‘La vieja banda’ han ido lanzándose al cielo para celebrar «que estamos vivos», como han asegurado.








