Nieves LópezAranda de Duero (Burgos), 7 ago (EFE).- Noche agridulce la tercera de la vigésimo novena edición del festival Sonorama Ribera, que se celebra hasta el domingo en Aranda de Duero (Burgos). Triste porque ha supuesto el adiós -o hasta pronto, quien sabe- de Love of Lesbian, que ha incluido el festival arandino, en el que ha actuado por sexta vez, en su gira de despedida y que en esta ocasión la actuación ha sido especialmente dura debido a la ausencia de su guitarrista, Jordi Roig, por el fallecimiento de su madre.Pero dulce y feliz sobre todo para Carlos Ares, que se ha visto encumbrado en un peregrinar musical que ha alcanzado cotas casi inalcanzables entre el memorable concierto con el que cerró la edición sonorámica de 2025 en la plaza del Trigo, y que fue reconocido como el mejor directo del año, a salir al escenario principal en el horario central de la jornada.El día venía pletórico ya tras la actuación sorpresa de Arde Bogotá en el mítico escenario del casco urbano arandino. Y los miles de asistentes concentrados en el Picón tenían ganas de más. La sonrisa de Julia y Ángel Stanich han sido los entrantes de una propuesta musical que ha tocado el cielo con la aparición de Carlos Ares en el escenario Aranda de Duero.
Love of lesbian se despide de un Sonorama que encumbra a Carlos Ares - EFE
Noche agridulce la tercera de la vigésimo novena edición del festival Sonorama Ribera, que se celebra hasta el domingo en Aranda de Duero (Burgos). Triste porque ha supuesto el adiós -o hasta pronto, quien sabe- de Love of Lesbian, que ha incluido el festival arandino, en el que ha actuado por sexta vez, en su gira de despedida.







