Después de amenazar con sanciones, el Gobierno nacional retrocedió y suspendió la flexibilización del practicaje tras un paro de dos días que dejó a los puertos paralizados esta semana. Pese a esta derrota que sufrió Federico Sturzenegger, el Ministerio de Desregulación trabaja en un segundo proyecto que puede volver a generar conflictos de esa magnitud. Así lo había adelantado el presidente, Javier Milei, en la Sociedad Rural a fines de julio.

La reforma a la ley de cabotaje, en concreto habilitará que buques de bandera extranjera operen entre puertos argentinos para el transporte de cargas y pasajeros con autorizaciones temporarias. Todo esto sin pagar los aranceles para la importación de hasta 20 años de antigüedad. Según filtró el Ejecutivo, la propuesta apunta a incrementar la disponibilidad de barcos, mejorar la competitividad, además de reducir los costos del transporte para las economías regionales. También prevé que las embarcaciones foráneas puedan operar inicialmente sin tripulación argentina durante los primeros 90 días, con una incorporación gradual hasta alcanzar un mínimo del 75% al cumplirse un año. Desde la cartera de Sturzenegger no dieron precisiones, pero confirmaron a PERFIL que “los proyectos se están trabajando”.