En Ronda de Editores, el ciclo de análisis político y económico de +Perfil, un paro portuario paralizó por completo la actividad en los puertos argentinos durante la jornada del martes, en un conflicto centrado en el rol de los prácticos, los profesionales encargados de asistir a los buques desde su ingreso hasta el desembarco de la mercadería. Tras horas de parálisis y con un fuerte costo económico denunciado por las cámaras empresarias, se abrió una instancia de negociación que derivó en una serie de definiciones del Gobierno. El Ejecutivo decidió dejar sin efecto el decreto que había impulsado Federico Sturzenegger y que había motorizado el reclamo gremial, y ofreció además una baja de costos del 20% a cambio de que se retomara la actividad en los puertos. En paralelo, se anunció la creación de una comisión de negociación para avanzar hacia una regulación más estable del sector. El rol de los prácticos y el origen del conflicto Daniel Capalbo explicó que el oficio de los prácticos es muy técnico y a la vez muy escaso: no se trata de un gremio tradicional sino de profesionales liberales que operan bajo un sistema de cupos. "Los prácticos arreglan con los dueños de las navieras", señaló, en referencia a que sus honorarios surgen de acuerdos entre privados y no representan un costo directo para el Estado.