En pleno paro en los puertos, el Gobierno endureció su discurso. El vocero presidencial, Adrián Ravier, defendió en una conferencia de prensa en Casa Rosada la desregulación del practicaje dispuesta por el Decreto 690/2026 y advirtió que aplicará sanciones a los prácticos que sostienen la protesta. El funcionario sostuvo que la actividad integra un “servicio esencial” que los profesionales “deben sostener” y responsabilizó a un sector del practicaje de resistirse a la apertura de la competencia que introdujo la norma.

“Intentamos bajar el costo argentino. En esta materia [transporte marítimo] la Argentina tiene un costo elevado, comparado con otros países. Esto se resuelve con competencia. Abrimos la competencia para permitir, en este caso del practicaje, que puedan entrar nuevos jugadores, con precios más competitivos”, planteó Ravier, y agregó que, en la medida en que la apertura reduzca los costos del traslado de mercaderías, el efecto “eventualmente” impactará en “mejoras para empresas y consumidores”. El vocero fue más duro con los prácticos en huelga: “Hay personas que operan en ese mercado que, ante la entrada de competidores, plantean este reclamo y hacen esto para perjudicar la logística. Este es un servicio esencial que estas personas tienen la obligación de sostener, y van a tener sanciones”.