Un decreto del presidente Javier Milei y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que establece modificaciones en el servicio de practicaje y que generó que la mayoría de los prácticos, pilotos y baqueanos dejaran de prestar su servicio desde el fin de semana para el ingreso y egreso de buques en los puertos de todo el país ya afecta a 100 barcos.

En las últimas horas, tras reiteradas advertencias, el Gobierno intimó formalmente a más de 500 profesionales del practicaje y pilotaje para que reanuden sus funciones de forma inmediata tras la paralización de tareas por tiempo indeterminado.

La medida de fuerza, adoptada por los profesionales especializados en orientar a los buques en zonas de navegación compleja, como ríos, canales y puertos, y aportan conocimiento local sobre corrientes, profundidades y riesgos para garantizar la seguridad de las maniobras, mantiene frenado el tránsito de embarcaciones de carga de granos, insumos energéticos y diversas mercaderías.

Ante la preocupación del Gobierno por el impacto económico que puede generar al comercio internacional en la Argentinala la paralización de actividades (la intervención de los prácticos es clave en el amarre y desamarre de los barcos y en el tránsito por el río Paraná y el Río de la Plata, la puerta de salida de cerca del 80% de los embarques del país), la Prefectura Naval Argentina (PNA), en su carácter de órgano de fiscalización operativa y disciplinaria, notificó individualmente a 536 prácticos para que se pongan a disposición del servicio regular “de manera urgente”.