El hotel CAP Menorca, que comercializa habitaciones de hasta 3.000 euros por noche, recibió cerca de un millón de euros de fondos europeos por un proyecto de sostenibilidad y continúa presentándose en su página web como un alojamiento “eco responsable”, ha sido sancionado por el Govern balear por extraer agua sin autorización de un pozo ilegal durante, al menos, el verano de 2025, en plena crisis hídrica en la isla. El establecimiento, propiedad del magnate francés Laurent Morel-Ruymen, deberá abonar 5.700 euros –frente a los 9.500 iniciales– tras reconocer su responsabilidad y acogerse a la reducción prevista en la normativa administrativa.
El establecimiento abrió sus puertas en mayo de 2024 tras varios años de modificaciones del proyecto original y se presenta como un agroturismo de lujo con capacidad para una treintena de huéspedes en una finca de unas 30 hectáreas. En su material promocional, la empresa asegura que su modelo apuesta por “reducir al máximo la huella humana” y por la “mínima intervención en el territorio”, un discurso que contrasta con el expediente sancionador por la extracción de agua sin autorización. El complejo cuenta, además, con una flota propia de yates y comercializa suites con tarifas que oscilan entre los 1.200 y los 3.000 dólares por noche.














