El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, dirigido por Pablo Bustinduy, ha sancionado con 320.000 euros a una empresa organizadora de festivales de música que opera en varias comunidades autónomas por incluir cláusulas consideradas abusivas que vulneraban los derechos de los consumidores.PublicidadSegún ha informado el departamento, la empresa ha cometido cuatro infracciones graves. Entre ellas, impedir el acceso al recinto con comida y bebida del exterior; obligar a los asistentes a pagar un suplemento para poder salir y volver a entrar durante la celebración del festival; restringir el derecho al reembolso del dinero no gastado a través de las pulseras cashless -al fijar un plazo reducido para solicitar la devolución, cobrar gastos de gestión por ese trámite y no reintegrar los importes inferiores a dos euros-; y aplicar gastos de gestión en la venta de entradas, tras constatar que el incremento de su precio no se correspondía con un servicio efectivamente prestado.Además de la sanción económica, la empresa deberá eliminar las cláusulas que se consideran abusivas. Esta resolución pone fin al expediente abierto por Consumo tras una denuncia presentada por Facua-Consumidores en Acción.Recomendaciones para quienes compren entradasEl Ministerio dirigido por Pablo Bustinduy ha recordado que a la hora de comprar entradas para un festival, el precio mostrado debe ser el precio final, incluyendo desde el principio todos los pluses adicionales. Además, los denominados gastos de gestión solo pueden cobrarse cuando respondan a un servicio real y diferenciado.Consumo recuerda también que los organizadores deben garantizar el acceso al agua del grifo dentro del recinto y advierte de que la prohibición de introducir comida o bebida del exterior puede resultar abusiva cuando, una vez dentro, sí se permite consumir esos productos previo pago.PublicidadRespecto a la reventa de entradas, el Ministerio señala que no está prohibida, aunque recomienda comprobar previamente si el promotor del festival la autoriza y utilizar siempre canales oficiales o autorizados. Si la compra se realiza fuera de esos canales, aconseja verificar que las entradas no sean nominativas, que garanticen el acceso al evento y que correspondan a entradas auténticas puestas a la venta por los promotores.