La primera comuni�n... Ese momento que algunos ni�os viven con verdadera fe y otros como un d�a por pasar, cual si fuese el examen de Selectividad. Solo que el Catolicismo no tiene nota de corte y ni tan siquiera hace falta fe para aprobar.Ramonc�n pertenece a este segundo grupo. "No creo que nadie despu�s de la guerra y hasta los 70 u 80, eligiera voluntariamente hacer la comuni�n. En aquellos tiempos, cuando yo ten�a 10 a�os, que ahora tengo 70, hac�a la comuni�n todo el mundo, las clases pudientes y las trabajadoras", asegura el cantante a LOC. "No hab�a posibilidad de escaquearse, por mucho que en casa no se fuese especialmente religioso. Hasta gente muy guerrera, incluso m�s que mis viejos, no quer�a hacer pasar a su hijo por la verg�enza de no hacerla".Cuando se refiere a sus viejos o a sus padres, el artista habla de sus abuelos, quienes le criaron. "Mi madre biol�gica no estuvo, porque yo no viv�a con ella, ni ten�a relaci�n con ella. Mi padre biol�gico viv�a en Gij�n (por eso soy hijo de madre soltera). Muri� no mucho despu�s, pero yo no le conoc�. De mi madre biol�gica no supe nada; ni siquiera creo que le mandaran una foto. Bastante ten�a ella con preparar la comuni�n de otros seis o siete ni�os, imag�nate".Para saber m�sComo era de esperar, Ramonc�n hizo la comuni�n en el barrio de Las Delicias de Madrid. Su barrio. Pero �l era m�s asiduo de las calles que de la Iglesia de las Angustias, donde tuvo lugar la ceremonia."Como no est�bamos acostumbrados a la confesi�n, a algunos nos dieron la opci�n de confesarnos por escrito. Fui poniendo lo que me parec�a que ten�a que poner, y lo entregu� al cura de rodillas delante del confesionario. Me mand� una penitencia que no cumpl� y, en cuanto vi la ocasi�n, me escap� y me fui al barrio, para estar con mis amigos".Antes de tomar el pan y el vino (quiz�s la �nica parte que le llamaba la atenci�n a los chicos del barrio), hubo muchos preparativos. Aunque no recuerda haber hecho Catequesis."A m� me mandaron el traje de mi primo Carlos, que hab�a hecho la comuni�n el a�o antes, y mi madre cogi� los bajos para pon�rmelo. El librito s� que me lo compraron: ten�a las pastas de n�car, con una serie de oraciones. El cord�n del cuello marinero, con el silbato, tambi�n era de mi primo", describe.El cantante y escritor Ramonc�n en una foto recienteGTRESRamonc�n recuerda con humor c�mo fue la ceremonia. "Hab�a un mont�n de cr�os y cr�as, todos jovenc�simos, muchos nerviosos, algunos en ayunas para tomar el cuerpo de Cristo. Era curioso ver c�mo algunos se desmayaban. Y muchos dec�amos: '�qu� rico lo del vino!'. Tom�bamos un poquito de pan mojado en vino, que no estaba mal. La mayor parte de los que hab�a all� eran compa�eros de clase y amigos del barrio. Algunos �bamos de marinero, otros de almirante, y las chicas mon�simas", relata."Por aquel entonces hac�as la comuni�n por la ma�ana e ibas a hacerte una serie de fotos con la familia, en mi caso, con mi abuelo", prosigue. Luego fuimos a un restaurante del barrio de Las Delicias. No fue una comuni�n de mucha gente. Solo fueron los m�s cercanos, y para m� fue suficiente. Estaban mis t�os, mis primos..."."Me regalaron una pluma Parker, que era algo muy valioso. La tuve much�simo tiempo, pero luego no s� d�nde termin�. Tambi�n el librito con las pastas de n�car y el reloj que me mand� mi padre biol�gico. En aquella �poca, para las clases trabajadoras, los regalos se ce��an m�s a alguna prenda de vestir. Quiz�s a alg�n libro, alguna enciclopedia o, en algunos casos, alg�n juguete. Yo hubiera preferido un par de pistolas de Buffalo Bill o un coche teledirigido, de esos que iban con un cable, que era lo que todos quer�amos. Pero me pareci� muy bien lo que me toc�", indica.Pero el momento m�s cat�lico de su semana no fue ni el de su confesi�n, ni el de su comuni�n. Ni siquiera fue dentro de la iglesia. "Al d�a siguiente me volvieron a vestir de marinero para dos cosas: una, para las fotos de estudio y otra para ir al hospital, a ver a un primo hermano m�o, nieto de mi abuelo, que estaba muy malito con un c�ncer. Se llamaba Guillermo, era muy joven, ten�a 26 a�os y era un chico guap�simo, encantador... Al poco muri�".Ramonc�n no se considera cat�lico, aunque s� cree que tiene valores considerados socialmente como cristianos. Para �l, como para muchos ateos y agn�sticos, el cielo deber�a estar en la tierra."Intento es ser bueno con los dem�s, cuidar del pr�jimo y ayudar. A m�, sinceramente, todo eso me parece un cuento", reflexiona. "Mis cuatro hijos han elegido estar por la vida sin sentirse ligados a ninguna religi�n. Tomamos la decisi�n de no bautizarlos y luego ellos eligieron libremente. De hecho, mi hija naci� en el 75 y solo hab�a dos de su clase que no hab�an hecho la comuni�n".